domingo, 23 de diciembre de 2012

El viejo rockero Paul Pierce

Hace años la NBA buscaba una fórmula para que el baloncesto norteamericano no cerrase su expansión tras la retirada de Jordan. His Airness había creado nombre, ventas y gusto. Con la llegada de Kobe Bryant la liga ganó a un futuro ídolo de masas, aunque ya había otros como Shaq. Sin embargo, vamos a hablar de un jugador que con los años jamás se le ha podido enterrar, ni por su edad, ni por su calidad ni por el equipo en el que está. Una camiseta verde con el dorsal 34 a la espalda que todo aficionado Celtcic ha llevado alguna vez, tan antigua como la retirada del propio Jordan. Hablamos de un mito, de un one club men, de un viejo rockero que vuelve por sus fueros a vivir sus mejores días. En efecto, es Paul Pierce.

Dado el pobre nivel que últimamente está exhibiendo la franquicia más laureada en la historia, Paul Pierce está emergiendo como un Fénix de sus cenizas. Sí que es cierto que no está pasando Boston Celtics sus mejores días, tal y como reconoció Doc Rivers. Sin embargo, si algo ayuda a mantener la fe en un equipo, es que su baluarte, su estrella, esté intacta. Reconozco que estoy lejos de sentir el orgullo verde, pero si algo sé es que tener al simbolismo encarnado en la mítica estrella on fire da esperanzas a cualquiera (Kobe Bryant en Los Ángeles Lakers). Por eso son muy buenas noticias para los Celtics que Paul Pierce esté tan a tono.

El 34 verde es uno de esos incombustibles que, aunque pasen los años, mantiene de manera dulce el nivel. Si hablamos de su anotación no hay más que remitirse a sus últimos dos partidos. 40 puntos para hacer ganar a su equipo ante Cavs y 35 para que luchasen por una victoria. Todo ello con unos guarismos razonablemente buenos. Pero la labor que está haciendo Pierce no se queda ahí. A la hora de aportar puntos en la tabla anotadora se encuentra séptimo con 21 puntos por partido. Y lo que tiene delante no es moco de pavo: Kobe, Melo, Durant, Harden, James y Westbrook. Hay que valorar lo increíble que resulta que un jugador que siempre ha mantenido la infinita clase, esté a este nivel anotador. Sus 35 años no son impedimento para que sea una máquina anotadora más en la NBA.

Pero como no podía ser de otra manera, al hablar de viejos rockeros (Kobe o Duncan) también debemos referirnos al liderazgo que supone. Paul Pierce es el eterno nexo de unión en cualquier etapa de la franquicia verde. Red Auerbach estaría orgulloso de ver a su 34. Ha conseguido que jugadores como Garnett sientan a sus compañeros como auténticos hermanos. Que los defiendan, que luchen por ellos y que formen una gran piña. Y además, si algo tiene Paul Pierce, es que nunca ha dicho una palabra más alta que otra. Un jugador del corte de Tim Duncan. Humilde, con mucha clase, alcanzando el éxito del anillo y que será recordado como una de las grandes leyendas que pisaron una cancha de baloncesto. Por descontado que va a ser Hall of Fame, como por descontado que le van a retirar la camiseta (una más en la franquicia Celtic). Pierce es ese líder que solamente una franquicia como la verde podría encontrar en estos días.

Si hace falta añadir algo más a un jugador como él, hay que destacar su sacrificio para defender y la entrega para realizar otro tipo de tareas si el equipo lo necesita. Un liderazgo no solamente cimentado fuera de la pista con ánimos o en la cancha con puntos, sino con mucha cabeza sobre el parquet. Asumiendo qué partidos tiene que desempeñar un rol eminentemente ofensivo y en qué otros tiene que dejar paso. Tiene mucha experiencia como para que en esos temas se equivoque.

Es cierto que Boston Celtics no están pasando por el mejor momento. Al igual que no lo están haciendo Los Ángeles Lakers. Sin embargo hay una cosa clara: Bryant y Duncan son viejos rockeros, y como tal iluminan de esperanza a todo aquel que ose no tenerla. Por eso, y aunque los verdes no estén bien, podrán estar tranquilos en Playoff. Tienen al viejo rockero Paul Pierce.




Fuentes de apoyo: www.nba.com
Fotografía: http://bleacherreport.com/articles/1091221-lakers-trade-rumors-paul-pierce-and-7-players-who-wont-be-in-hollywood  http://www.nbadunks.org/boston-celtics-vs-atlanta-hawks/paul-pierce/

viernes, 21 de diciembre de 2012

El abuso de los triples

Para quien conoce un poco de historia en el baloncesto norteamericano, sabrá que se debe muchísimas cosas a la famosa y difunta ABA (American Basketball Asociation). El cuento de siempre en 1960 en el que el pequeño tiene que ingeniárselas para derrocar de alguna manera al grande (NBA) en cuanto a cuestión de márketing. Los mates y los jugadores estrella referente (Julius Erving o George Gervin) fueron dos cosas fundamentales que aportó esa liga minoritaria a la gran liga que hoy conocemos todos. Pero he dejado para el final quizá el recurso que crea más esperanzas siempre en un partido. Tanto por los equipos (para remontar) y aficionados (para disfrutar), como para algunos jugadores (tíos que salen desde el banquillo para aportar solamente su lanzamiento). En efecto: hablamos del triple y del, muchas veces, abuso de ellos.

Ese lanzamiento situado a 7,22 que tantas alegrías o tristezas puede dar. Empecemos por lo más actual: la tristeza colectiva; y sin ir más lejos en la jornada de ayer en la NBA. Denver Nuggets perdió su partido contra Portland Trail Blazers, entre otras cosas, por su nefasto tiro desde la línea de 3 puntos. De hecho, estableció el peor récord histórico en la liga en cuanto a lanzamiento: la friolera de 0/22 desde la línea de 7,22. Aunque fue accidental, también volvemos a tener casos parecidos. De hecho, 10 días antes, le había sucedido algo parecido a los propios Blazers que, pese a ganar, establecieron un 0/10 en triples. Es evidente que no siempre es así, pero también hay equipos que usan el tiro exterior en gran medida (Knicks es un ejemplo claro) y que si no están acertados les cuesta más ganar un encuentro. Otras franquicias como Spurs o Grizzlies que lo usan habitualmente se resienten bastante. Si están donde están es debido a que tienen muchos recursos para salir del paso y que no suelen errar de esa manera. 

Pero por supuesto también hay tristeza individual y a veces alegrías. Jugadores que pueden ser unos auténticos cañoneros pero que se resienten si les falla la muñeca desde lejos. Hay algunos que, siendo mortíferos de tres, pueden sacar recursos de manera más que sobrada para su anotación (Ray Allen, Kevin Love) o jugadores que meramente se quedan en su salida a pista para aniquilar desde la línea (Steve Novak, Spencer Hawes). También está Russell Westbrook que, pese a sus condiciones físicas, ya sabemos de su irregularidad y de lo que le guste abusar del triple aunque esté en dinámica negativa. Luego, como no podía ser de otra manera, son el complemento perfecto para que un jugador haga un buzzer beater, o para que la megaestrella (Kobe, LeBron, Durant) termine por complementar su arsenal ofensivo. Y por supuesto, la existencia de leyendas con mayúsculas que convirtieron el triple en su ADN (Larry Bird)

Pese a que abusar del triple puede resultar nefasto como hemos visto, también es un arma fundamental que da juego, potencia, recursos y, sobre todo, alegrías. Uno de los equipos referente en el triple como ya he adelantado es New York Knicks (Novak, Anthony, J.R Smith, Felton, Kidd...). Una máquina de matar que tiene a jugadores capaz de machacar a base de tiro exterior. Todos imaginamos esa jugada en la que Carmelo Anthony se aproxima corriendo hacia el otro campo y en vez de penetrar, tira desde fuera y ¡chof! otros 3 puntos. Aunque no solo son los reyes en este aspecto los del Madison. San Antonio Spurs tiene una plantilla amplia capaz de hacer de todo y, como no podía ser de otra manera, también de coser a triples. Danny Green, Kwahi Leonard (ahora en la D-League), Stephen Jackson, Matt Bonner, Boris Diaw, Patrick Mills... la lista es bastante amplia. Sí, contaba con Miami Heat, pero es que resulta evidente si tienes a Battier, Allen o Miller entre tus filas.

Hay algo que tiene que quedar claro de todo esto. El triple supuso un gran avance en el baloncesto, pero como todo en esta vida, hay que saber usar las cosas en su justa medida. Ni renunciar a ellas ni abusar de ellas. Por eso, aunque se trate de algo positivo, puede que no siempre lo sea el abuso de los triples.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Paciencia y minutos para Kendall Marshall

En la NBA hay una gran cantidad de jugadores que gozan de mucho tiempo en los partidos sin realmente merecerlo (sí, Kwame Brown es el más concreto, aunque pusiera un tapón a un nefasto Howard). Pero lo que creo es que jugadores rookies con una gran proyección deben tener minutos de juego. La actitud de Alvin Gentry de no dar oportunidad a Kendall Marshall no está siendo del todo lo idóneo. Hasta su incorporación a la D-League, estaba totalmente sumido en un auténtico ostracismo en la NBA sin ninguna otra justificación más que la que se pueda apreciar en los entrenamientos o el overbooking en su posición.

Desde luego que Kendall Marshall no es ninguna superestrella ni ha causado tanto impacto en su posición como lo ha hecho Damian Lillard en la NBA. Pero de ahí a que no se le den oportunidades en casi ningún partido va un trecho. Marshall tendrá muchos defectos (y hablo por lo poco visto en su etapa en la NCAA con North Carolina). No es un gran anotador, ni destaca por su resolución de tiros. Pero tiene otras muchas ventajas que Phoenix Suns debería aprovechar, porque no me creo que Kendall Marshal no pueda tener minutos en este equipo.

El ex de los Tar Heels ha demostrado en su etapa universitaria tener dotes para convertirse en un gran base. Hablemos siempre salvando todo tipo de distancias, pero tiene la cabeza, la calma y el pase de Jason Kidd (insisto, apurando comparaciones). Con su equipo en la NCAA impartía totalmente el juego, toda la elaboración tenía que pasar por sus manos y casi siempre con gran acierto. Verle jugar y moverse era una delicia, tanto con como sin balón. Además sabía cuando tenía que hacer los tiros y cuando penetrar. Pese a no gustarle demasiado lo de asumir labores de anotación, si en un momento determinado del partido se le necesitaba ahí aparecía. No es ninguna excusa, pero en el March Madness 2012 cayó lesionado y North Carolina tuvo, si cabe, menos posibilidades.

No digo que Kendall Marshall tenga que ser titular en Phoenix Suns, ni mucho menos. Pero lo que sí que digo es que me parece lamentable que no tenga sitio ni para llegar a unos paupérrimos 6 minutos por partido. El problema en todo esto es que se juntan dos factores. El primero y más importante, que Phoenix Suns, como equipo, no está ni mucho menos para tirar cohetes, pese a tener (creo) una plantilla que debería aspirar a un poquito más que a lo que hace. En segundo lugar, el nivel mostrado hasta ahora por Goran Dragic hace que se le recorten bastantes minutos (hasta el punto de estar muchos partidos sin jugar). Si a esto sumamos que es el tercer base en la rotación por detrás de Sebastian Telfair, el resultado es pésimo.

Para analizar fríamente sus números en un paso más, en la D-League con los Bakersfield Jam no está haciendo sino confirmar lo que demostró en NCAA. Superdotado en la capacidad del pase pero pecando en su apartado anotador. Desde luego, un estilo totalmente opuesto a lo visto hasta ahora por otros como Damian Lillard. De hecho, es un jugador que se le ve que no le gusta asumir ningún papel anotador... y eso, tarde o temprano en la NBA, se paga muy caro. Por poner un ejemplo, eso se lo puede permitir Jason Kidd (de hecho sus últimos años es lo que hizo). Pero un rookie con tanta clase para pasar y leer el juego como Kendall Marshall no puede ni debe quedarse ahí. 

Por eso es por lo que creo que al joven Kendall Marshall hay que darle minutos y tener paciencia con él, porque tiene aptitudes sobradas para ser un gran base.. Un jugador necesita minutos, y aunque sea en la D-League, no es exactamente lo mismo. El ex Tar Heel necesita saberse capaz de competir a un nivel exigente como la NBA. Hacerse valer por su tremenda capacidad para ver el juego y para pasar y pulir otros aspectos como el anotador. Deseo que tenga pronto una oportunidad que aleje de ese ostracismo NBA a Kendall Marshall.




Fuentes de apoyo: www.nba.com  http://www.nba.com/dleague/playerfile/kendall_marshall/career_stats.html http://statsheet.com/mcb/players/player/north-carolina/kendall-marshall
Fotografías: http://dishingtherock.com/34085/2012-nba-draft-prospect-stock-watch-kendall-marshall/ http://www.nba.com/playerfile/kendall_marshall/

martes, 18 de diciembre de 2012

Thunder: hay mucha vida sin Harden

Cuando en esta temporada James Harden abandonaba la nave Thunder se abrió un debate de si saldría ganando la franquicia o el jugador. La franquicia apostaba por mantener su bloque en la pintura y dejar escapar a su baluarte desde el banquillo. Todavía es muy pronto para establecer tal afirmación hacia si ha ganado el equipo o el jugador, pero sí que está clara una cosa: Oklahoma está demostrando que tiene mucha vida sin James Harden. 

Tiene tanta vida porque su estrella, Kevin Durant  (pese a bajar sus números con respecto a cómo terminó la temporada pasada) es un superclase, un seguro de vida en el equipo. Parece mentira que un jugador del que, en principio, transmita tan poco físicamente al verlo, posea una calidad inmensa equiparable al top 3 de jugones en la liga. Capaz de anotar desde cualquier ángulo, posición y manera; con un tiro letal y muy rápido a la hora de ejecutarlo; y todo ello con un gran porcentaje de acierto. Sus mates espectaculares, sus entradas casi imparables y su don para ser un 2,06 con tanta habilidad es digno su reconocimiento de estrella. En defensa tampoco se queda corto: su salto cualitativo para poner tapones o su físico para robar balones le hacen ser el jugador completo.

Los Thunder tienen tanta vida porque, pese a su profunda y absoluta irregularidad, Russell Westbrook tiene partidos en los que resulta un lujo contar con él. Ya hablamos de él por aquí, por lo que poco hay que profundizar. Simplemente señalar que dado su espectacular físico, puede ser un jugador fundamental si amuebla su cabeza.

Insisto: siguen teniendo mucha vida los Thunder porque mantienen a su bloque en la pintura. La labor oscura que realiza Kendrick Perkins es impagable. Defensa, aparición, crear molestias a todos los rivales en la zona. Dado su escaso bagaje anotador, su rol definido es aprovechado a la perfección por la franquicia. Y por supuesto, uno de los nombres más de moda: Serge Ibaka. Otro de los jugadores que ha evolucionado extraordinariamente bien de un año para otro. Incorpora recursos anotadores como los tiros a media distancia con grandísimos resultados, mantiene su espectacular físico tanto en ataque (mates) como en defensa (tapones, pese a que suele caer en las fintas de tiro). Además su evolución le permite ahora usar mucho más la cabeza para ver sus opciones en el tiro o realizar pantallas o bloqueos. No es lo que Serge Ibaka ha evolucionado lo que le da mucha vida a Thunder (que también), sino que todas las facetas descritas en este párrafo no sería posible conjuntarlas si estuviera James Harden con Oklahoma.

Sí. Como ya viene siendo habitual, un equipo es un equipo gracias al complemento de los que no están en el trono del estrellato pero que hacen otra labor fantástica. Kevin Martin, como definición de anotador puro, está dando muy buenos réditos a la franquicia. Sale desde el banquillo para sumar en gran medida por su anotación, lo que le hace un buen complemento. Dentro de este maremágnum de jugadores tapados, hay que destacar a Tabo Sefolosha. Ni muchísimo menos por su anotación pero sí por su defensa (qué importante es tener en un equipo jugadores que defiendan). Y tanto Eric Maynor como base y Nick Collison por dentro para dar descanso son dos jugadores absolutamente idóneos para su rol. Trabajo eficaz, sin alardes pero de manera responsable. Justo lo que necesita una franquicia que necesita tener a todos y que puedan hacer de todo.



Por todo lo dicho, parece que Thunder no va en el camino equivocado aún sin Harden. Es cierto que comparándolo con su cambio natural (Kevin Martin) el actual jugador de los Rockets es mucho más completo, eso es innegable. Pero también es cierto que el trade no le ha sentado nada mal a la franquicia dada la situación en la que se encontraba. Lo idóneo es que hubiera podido mantener el bloque del año pasado que llegó a las Finales pero ya se sabe (Poderoso caballero es Don Dinero). Por eso, dentro de lo que cabe, Kevin Martin es una apuesta que ciertamente resulta atractiva para complementar a una plantilla que sigue manteniendo sus aspiraciones de anillo. Y además cohesionando su juego interior. 

Estos Thunder empiezan ya a carburar. Parece que después de todo en los Oklahoma City Thunder sigue habiendo mucha vida sin James Harden.





Fuente de apoyo: www.nba.com
Fotografía: http://mibahia.net/?tag=kevin-durant http://www.examiner.com/article/oklahoma-city-thunder-star-kevin-martin-talks-james-harden

lunes, 17 de diciembre de 2012

La plenitud del triple doble

En la NBA las estadísticas muchas veces miden a un jugador. Es lo que defienden cuando hablan de un jugador los llamados boxscoristas. Lo único importante son los números, sin medir los llamados intangibles del baloncesto. Dentro de que la estadística muchas veces puede engañar, existe un registro muy fiable cuando se trata de analizar la labor de un jugador en un partido. El triple doble representa la plenitud para cualquiera que se dedique a esto del baloncesto. Pocas veces falla ver que hay dobles dígitos en 3 facetas positivas distintas del juego. Jose Manuel Calderón lo ha logrado recientemente 2 veces este año demostrando que es de los mejores bases puros como concepto en el baloncesto. Pero durante la historia hubo verdaderos magos dentro del top 5 en esta faceta.

Como no podía ser de otra manera en quinta posición se encuentra la leyenda de los Celtics y máximo anotador durante un partido con los verdes, Larry Bird. Resulta evidente que la anotación del natural de Indiana llegase en forma de triples, pero también sabía hacer muchas más cosas. Pasaba la pelota con bastante habilidad y elegancia, siendo no solo un genial y mortífero tirador de 3 sino un gran pasador. Sin duda alguna su posición de alero alto con 2,06 de estatura ayudaba a capturar esos rebotes. Hay que tener en cuenta que dada su posición y su altura, lo más normal es que cumplimentase los 10 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias o más. 59 triples dobles le contemplan.

En cuarto lugar está un mito sobre el que habrá que hablar largo y tendido. Una estrella que, de momento, es el único que puede osar en discutir a Michael Jordan (quien por cierto no está por aquí) su condición de mejor jugador en la historia de la NBA. Wilt Chamberlain era un coloso bajo los tableros tanto defensiva como ofensivamente. No es de extrañar que los puntos y los rebotes los tuviera cumplimentados siempre con dobles dígitos. Las asistencias cuesta más pensarlo, pero su faceta taponadora también era brutal. Aquí hay que incidir en un aspecto: antes de 1970 nunca se contabilizaron los tapones en las estadísticas, pero muchos hablan de que el hombre de los 100 puntos realizó más triples dobles en puntos, rebotes y tapones que lo que las estadísticas propiamente pueden reflejar. No obstante, Wilt ha sido el único en realizar la hazaña del "doble triple doble": 22 puntos 25 rebotes y 21 asistencias en 1968. Como para dudar de sus 78 triples dobles en su carrera.

El tercero de este top 5 es el único jugador en activo. El actual base de los New York Knicks, Jason Kidd, durante mucho tiempo fue el rey de esta faceta, llegando a promediar 6 triples dobles por año a lo largo de 4 temporadas. Fueron sus años gloriosos en los ya extinguidos New Jersey Nets. Aquel equipo citado de carrerilla en sus 4 posiciones fijas con Jason Kidd, Kerry Kittles, Richard Jefferson y Kenyon Martin. Un equipo que dominó la Conferencia Este durante 2 años siendo vapuleados en las Finales de 1999 por los Spurs de Duncan y Robinson y posteriormente en 2000 por los Lakers de Kobe y Shaq. Jason Kidd reconoció en un entrevista que "realizar un triple doble da sensación de plenitud, de hacer bien tu trabajo con los compañeros". La capacidad de asistencias de Jason Kidd está fuera de toda duda. Uno de los mayores magos del pase. Cuando físicamente estaba mejor, los rebotes también le ayudaban. Eso, y que en New Jersey muchas veces no había un Center capaz de ello. Es difícil pensar actualmente en un Jason Kidd más anotador, pero lo hubo. Casi 19 puntos por partido en la 2002-2003. Lleva 106 triples dobles pero parece que no se moverá de su tercera posición dado quién tiene delante y la distancia que guarda.

Earvin Magic Johnson, una eminencia de este deporte, el mejor base en la historia de la NBA y uno de los 5 jugadores que ha tenido la liga. Como bien describía su apodo, era pura magia sobre una cancha. Pases inverosímiles, visión de juego, carisma y liderazgo. Capaz de anotar desde lejos y desde cerca con su baby hook ganador del anillo. Capaz de jugar como rookie en una final en la que el título está en juego y en vez de actuar de base, actuar como pívot dado su físico. La perfecta definición de magia encarnado en un jugador de baloncesto. Alcanzó los 138 triples dobles en su carrera y es el líder de triples dobles en la historia de los Playoff, llegando a 30.

En la cúspide está un ciclón del triple doble. Un jugador del que no hay muchas referencias visuales pero de la que su estadística es arrolladora. Aquel al que poca justicia hacen las imágenes pero mucho la estadística. Hablamos del rey del triple doble por antonomasia: The Big O, Oscar Robertson. El único jugador en la historia de la NBA en mediar tal hazaña en 1962: 30'8 puntos 11'4 asistencias y 12'5 rebotes. Sencillamente brutal. Con suma capacidad para anotar y la predisposición del base a la hora de asistir, su más que reseñable 1,96 de altura (Michael Jordan mide 1,98) le ayudaba a la última de la faceta que le quedaba. Un jugador histórico que como no puede ser de otra manera, además de un rincón en el Hall of Fame, fue rookie del año, MVP y ganador del anillo. 181 triples dobles le contemplan.


Jason Kidd decía que la realización del triple doble otorga plenitud. Quizá también sea esa misma plenitud la que sienten jugadores que van por el buen camino como Rajon Rondo o LeBron James, muy dados a esta estadística. Una cosa está clara: si un jugador se siente realizado con la gesta, sus compañeros están encantados y los que lo ven se sienten orgullosos de ello. Sí. Es la plenitud para todos del triple doble.





Fuentes de apoyo: www.nba.com
Fotografías: http://www.sportswriters.net/usbwa/awards/oscar/index.html  http://newspaper.li/jason-kidd/ http://www.insidehoops.com/forum/showthread.php?t=238181 www.marca.com