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martes, 5 de febrero de 2013

El doble filo del jugador franquicia

Ya sabemos todos lo importante que es en la NBA que un equipo cuente con el llamado "jugador franquicia". Aquel en torno al cual puedas construir un equipo, ese jugador deseado por muchos General Manager, con talento, con capacidad de liderazgo, joven normalmente y que posee las cualidades necesarias para asociarle con la estrella del equipo. Sin embargo hay ocasiones en las que disponer de un jugador franquicia puede jugar malas pasadas. O porque se abusa de él y si se lesiona el equipo se resiente en la inmensidad, o porque al estar construido todo en torno a ese jugador, no pueden experimentar filosofías de juego diferentes y que, en ciertas ocasiones, resultarían provechosas. Muy bueno por su importancia, pero a veces negativo por su falta. Es el doble filo del jugador franquicia.

Si hablamos del apartado de bases, hay una gran variedad en cuanto a resultados. En primer lugar, el de un equipo que, sin él, no tienen rumbo alguno: Los Ángeles Clipeprs y Chris Paul. Evidentemente no representa ningún problema que el de Wake Forest esté en cualquier equipo... pero si verdaderamente está jugando sobre el parquet. El inconveniente llega cuando se lesiona, como le está pasando actualmente a los Clippers. Los de Del Negro han perdido 7 de los últimos 10 partidos, y además 3 de ellos de forma consecutiva. En cuanto a rachas en este momento, es el tercer peor equipo de la Conferencia Oeste. Quién se lo iba a decir después del brillante comienzo. Por todos es sabido que Paul es el auténtico motor del equipo, playmaker y líder, capaz de hacer las labores más necesarias en un equipo que como es lógico necesita de un director de juego. Antes de la llegada del base a los Clippers, la franquicia no tenía grandes opciones de aspirar a casi nada, entre otras cosas porque Blake Griffin no era el jugador que es (un Griffin que había logrado jugar 197 partidos seguidos desde que su fatídica lesión en el 2009). Clippers había conseguido cuadrar un equipo muy decente para estar arriba y toser a los más grandes, por lo que sí que me ha sorprendido su declive pese a contar con la baja de uno de los mejores bases de la NBA.

Otro caso de menor actualidad pero no menor trascendencia es el de Boston Celtics y Rajon Rondo. Pero lo curioso en esta ocasión es que la mítica franquicia está obteniendo mejores resultados sin él. Estamos hablando del presumible foco, alma y futuro de los Celtics con nombre y apellido. Un equipo que ha girado, poco a poco, en función de su playmaker titular si exceptuamos a uno de los hombres que serán leyenda en la franquicia como Paul Pierce. Sin embargo, la conclusión desde que no está Rondo, de momento, es bien distinta. Los de Doc Rivers han conseguido ganar todo lo que han jugado desde que perdieran a su base titular. 4 victorias conseguidas de manera distinta y ante rivales de distinta entidad: Miami Heat, Sacramento Kings, Orlando Magic y la última precisamente ante Los Ángeles Clippers. Que no se me malinterprete, no digo que Rajon Rondo no sea un superclase (faltaría más). Lo que sí que parece es que Boston Celtics apela a ese carácter intrínseco de "orgullo verde" para ganar cuando Rondo no está en pista. Y también parece que hacen una labor más conjunta, pese a que Rondo, pese a que Rondo promedia 11 asistencias por partido. Puede sonar raro, pero la autogestión en la pista (Lee-Bradley-Pierce), la inteligencia de Doc Rivers desde el banco y ese extraordinario orgullo que llevan tan profundo los Celtics, pueden hacer que la baja de Rondo no se note tanto. Es el caso del jugador franquicia que con él rinden de una forma, y sin él, de momento, rinden de otra. No pueden decir lo mismo los Clippers.

El tercer caso, que ya coleaba tiempo atrás, es el de Derrick Rose. Chicago Bulls ha tenido que aprender, a la fuerza, a vivir sin su principal estrella. Y, como era de esperar, seguramente les iría mucho mejor con su estrella. Sería muy injusto establecer comparaciones con la actualidad, pero el último recuerdo que tenemos de Rose (aparte del de la fatídica lesión) es que, con él, Chicago Bulls despegaban como un cohete, llegando a ser el equipo con mejor balance la pasada campaña en Regular Season. Rose siempre ha sido un motor fundamental para los de Tom Thibodeau. Lógicamente, Chicago Bulls no tiene mal roster y puede salir a flote fácilmente, sobre todo si está en la "débil" Conferencia Este. Gracias, en parte, a su juego interior con Boozer y Noah, los de la ciudad del viento han sobrevivido a las tempestades que les han llegado. 29 victorias y 19 derrotas sin llegar a hacer un gran juego vistoso. Como es de esperar, a la vuelta de Derrick Rose, además de anotación, les esperará mayores apoyos a la hora de organizar el juego.

Quiero incluir un cuarto caso de base cuando hablamos del binomio ausencia/presencia de jugador franquicia en un equipo (y además que se haya podido comprobar). Estoy pensando en los Golden State Warriors de Stephen Curry. Los de Mark Jackson han demostrado ser un equipo sólido y equilibrado, con recursos y con grandes posibilidades de mezclar las piezas si las lesiones se lo permiten. Es evidente la importancia que tiene el playmaker de la franquicia californiana tanto para la anotación como para la organización del juego. Sin embargo, grracias entre otros a un superlativo Klay Thompson han conseguido remar con buenas maneras en 2 partidos que se antojaban complicados. El primero fue ante Cleveland Cavaliers y lograron ganar plagados de bajas (sin Barnes, sin Bogut y sin Curry, evidentemente). El segundo ante los Dallas Mavericks siguió una tónica muy parecida. Consiguieron que no se notara que faltaba su estrella en dos partidos más o menos complicados. Tienen la gran ventaja de sobreponerse más alla de la figura de un jugador.

Pero si decíamos que Clippers pierde mucho gas sin Paul, los Celtics se acomodan sin Rondo, los Bulls lo harían mejor con Rose y los Warriors están bien engrasados con o sin Curry; también se abre un apartado (lejos de los directores de juego) en los que jugadores franquicias actúan positiva o negativamente sobre un equipo. Hay dos casos que vienen a la mente nada más hablar de "jugador franquicia que actúa negativamente sobre un equipo". No siempre, pero en ocasiones sí. Aunque se podría hablar de ellos de manera conjunta, tanto por su incidencia con su traspaso como por su posición, hay varios factores a destacar por separado, por lo que será mejor un análisis individual de cada uno. Sí, hablamos del binomio Dwight Howard y Andrew Bynum. 

Los Ángeles Lakers tienen la desgracia de haber caído en un futuro incierto, precisamente, por apostar al por mayor por una de las grandes estrellas de la liga. Dwight Howard empezó mal su fichaje con los Lakers precisamente por estar lesionado. Hasta ese momento, nadie tiene culpa. Más culpa tendría si se dedicase a jugar a los bolos en ese estado. El caso es que, bastante ilusionado, quiso jugar pronto con su equipo, un franquicia construida a golpe de talonario que aspira a ser la más absoluta ganadora. Un contrato de poco más de 19 millones por el único año firmado. Sin embargo, a cualquier aficionado Laker que se le pregunte, la palabra para definir hasta ahora mejor a Dwight Howard sea la de decepción. Claro que ha conseguido cuajar partidos buenos estadísticamente hablando con por ejemplo 14 puntos y 26 rebotes o 28 puntos y 20 rebotes. El problema es que la mayoría de partidos debería desprender esa estadística, con más rebotes defensivos incluso y con mayor acierto en el aro, tanto en TC como en tiros libres. Los tiros libres representan una de las mayores piedras en estos Lakers en general, y en Howard en particular con un paupérimo 49%. Resulta curioso este dato, porque recientemente Howard ha señalado que en su etapa de High School alcanzó el 90% desde la 4'60. No hace falta más que ver sus estadísticas progresivas para darse cuenta de que, como muchas otros jugadores, se olvidan de facetas importantes en el juego al no necesitarlas vitalmente para sobrevivir en la liga. Blake Griffin mejoró su tiro al ver que solamente con vivir del mate no era suficiente. Howard, desde ese 90%, cuando llegó a la liga anotaba casi el 70% de los tiros libres... hasta hoy, con el 49%. Una regresión, seguramente por no practicarlo como debería como factor determinante. El caso es que entre los tiros libres, las lesiones (ahora del hombro), las continuas quejas durante la temporada (todo fueron risas hasta que empezaron a perder escandalosamente y de manera bochornosa), las continuas rectificaciones (palabras que dijo en caliente y que pidió perdón posteriormente) y su ya sabido carácter (la escenita con Van Gundy en los Magic) hacen que sea una piedra de futuro bastante irregular en el equipo de los Buss. Un center muy válido pero que ha fallado en muchísimos intangibles como la lucha por el rebote, la autocrítica, la mejora y la exigencia en uno mismo. Un jugador franquicia con muchas dudas... que al menos demuestra cierto gusto por jugar al baloncesto.

Un gusto que se ha puesto en entredicho muchas veces al hablar de Andrew Bynum. Los Philadephia 76ers actualmente pagan algo más de 16 millones a su supuesto jugador franquicia. Un center que todavía no ha podido hacer acto de presencia con las zapas calzadas para demostrar lo que puede ofrecer. El motivo de no poder esperar tan deprisa grandes cosas fue parecido al de Howard: una lesión. Sin embargo, a pocas cabezas en su sano juicio con cierta responsabilidad se les ocurriría jugar a los bolos en plena recuperación de alguna parte de su cuerpo, sobre todo del tren inferior y siendo tan alto y corpulento. Pese a hacer su mejor campaña en la NBA el año pasado, con anotación, puntos e incidencia en el juego, desde que los Sixers lo ficharon no ha podido/querido sentar la cabeza. Un jugador franquicia, tildado así por importancia en su fichaje como por su contrato, que representa, de momento, la plenitud de un mero juguete roto.

Puede sonar sangrante si hablamos ahora del último interior que tenía guardado, pero me sirve para cerrar el apartado de lesiones y para volver a encumbrar a una joya de la historia de la NBA. Los San Antonio Spurs, y así creo que lo reflejarán los anales de esta liga, cuentan con un jugador impecable e intachable en absolutamente todo. Tim Duncan, pese a su última lesión ante los Wizards, es el modelo de jugador franquicia. Hace jugar, no amasa bola, respetuoso, bueno, con clase, de los mejores fundamentos sobre la cancha... Ya encumbré un día a ese nadador de Islas Vírgenes como para seguir por aquí. Pero Duncan, desde el anillo en 1999, ha sido un one club men que ha demostrado compromiso, fidelidad, calidad y apoyo incondicional al equipo incluso cuando él no juega con una ética de trabajo impecable, la misma con la que se inició en Wake Forest. Y todo esto por el módico precio máximo de 22 millones en la temporada 2009/2010. Cuando ahora vive su segunda juventud, tiene un contrato de algo más de 9 millones. Pide y da sabiendo hasta donde puede llegar. Una maravilla de jugador y compañero al servicio de uno de los mejores entrenadores que la NBA podrá presumir de tener (junto a los Auerbach, Sloan, Jackson, Riley, Nelson): Gregg Popovich. Como para decirle a Gregg que su equipo se resiente si le falta un jugador (aunque sea uno de los mejores 4 en toda la historia).

Esto podría ser un resumen para cuando faltan jugadores franquicia que han tenido lesiones y sus equipos se han podido ver influidos en mayor o menor medida. El último breve apartado está dedicado a esos que aunque no falten son las actuales estrellas del top 5.

LeBron James, quién consiguió ayer un descomunal 92,8% de acierto en tiros, es el líder indiscutible de Miami Heat. Un líder y jugador franquicia que cabe preguntarse qué sería de Miami sin él. Estamos viendo a la franquicia de Florida pisar el acelerador solamente cuando hace falta (y ya es bastante para ser líderes del Este). La importancia de LeBron está fuera de toda duda. Un jugador franquicia indispensable para su equipo. Si LeBron es fundamental, James Harden es indispensable. En un equipo como Houston Rockets, donde Jeremy Lin no es quien parecía ser, solamente el de Arizona State vislumbra claros en oscuridad. Un escolta que su anotación se antoja crucial para que su equipo gane. Un jugador franquicia en toda regla en el que, sin él, su equipo se resiente hasta límites exagerados.

Y la diferencia de construir un equipo ganador en muchas de sus facetas o no, pasa por la importancia de jugadores como Carmelo Anthony, Kevin Durant y Kobe Bryant. Carmelo Anthony, dado el nivel actual y el nivel de ritmo de los Knicks, podrían pensar en sobrevivir sin su estrella. En el caso de Kevin Durant, es algo menos creíble. Si los Thunder tuvieran que vivir de lo capaz/incapaz que fuera Westbrook para ser una estrella, los de Scott Brooks no estarían arriba en la clasificación. Seguro. La importancia de Kevin Durant en Oklahoma (en comparación con las otras grandes estrellas) quizá sea la más determinante. Y por último, Kobe Bryant. Sea por lo que sea, Kobe tiene que ser fundamental hasta el fin de sus días sobre una pista de baloncesto. Y lo es. Para defender a la estrella rival, para anotar el buzzerbeater, para repartir las 14 asistencias de turno o simplemente para ejercer de auténtico líder.

Como hemos visto, muchas veces hablar del jugador franquicia no supone hacerlo con palabras bonitas y con expresiones endiosadas y pomposas. Existen ocasiones en las que un jugador, por bueno que sea, puede perjudicar a su propio equipo si camina en la dirección equivocada. Algo bello de este deporte es que se gana como equipo. Aquí se hace efectivo el "un jugador gana partidos pero un equipo gana campeonatos". Por suerte, y hasta que se demuestre lo contrario, siempre ha sido y será así. Hasta para la asistencia de Joe Rucklick que dio lugar al punto número 100 de Chamberlain; hasta para los triples con 0,4 segundos de Fisher ante Spurs, hasta para los lanzamientos en la esquina de Robert Horry o hasta para los revulsivos tiros de Toni Kukoc con los Bulls de Jordan. Todos ellos colaboraron para que el jugador franquicia alcanzara la gloria. Por eso mismo, siempre hay que tener en cuenta que en un deporte de equipo como el baloncesto hay que tener cuidado. Alguien que te haga ganar... pero también perder. Es ese doble filo del jugador franquicia.







Fuentes de apoyo: www.nba.com  www.hispanosnba.com  www.ultimatenba.com
Fotografías: http://www.zimbio.com/photos/Rajon+Rondo/Boston+Celtics+v+Los+Angeles+Clippers/cROf13QSlK-
http://www.mundodeportivo.com/20111227/fotos/stephen-curry-supera-a-derrick-rose-foto-tony-avelar-ap_54241672238.html
http://ballerball.com/nba-rivalries-howard-vs-bynum-with-a-dash-of-wwe/
http://www.basketblog.es/top-20-mejores-jugadores-de-la-nba-i/tim-duncan/
http://www.zimbio.com/photos/LeBron+James/James+Harden/Olympics+Day+4+Basketball/TIlkziQyM6u

viernes, 18 de enero de 2013

Los quintetos del All Star

Se aproxima una de las fechas más especiales todos los años en la NBA: el All Star. Y con ello, también se hace oficial otra de las listas más esperadas por todos los fans: la de los quintetos iniciales para el partido de las estrellas. Esta primera aparición de jugadores, hasta saber a los reservas, suele ser una decisión bastante justa, entre otras cosas porque son los aficionados con sus votos los que deciden quién jugará. Vamos a 
analizar brevemente a los 10 jugadores que formarán de inicio en el All Star Game de Houston.

Como viene siendo habitual, el recuento de votos ha dejado una cosa clara. Kobe Bryant sigue siendo, para la mayoría, el gran favorito para estar en este tipo de eventos. El escolta de Los Ángeles Lakers ha sido el jugador más tenido en cuenta con 1.591.437 votos, seguido de cerca por (como no) LeBron James con 1.583.646 votos. El otro dato a tener en cuenta es que, pese a la mala racha que atraviesan tanto Boston Celtics como Los Ángeles Lakers, aportan el 40% de jugadores titulares para el All Star. Por último, y como no podía ser de otra forma, los 4 fantásticos de la NBA saldrán de inicio en el partido dedicado a ellos, a las estrellas.

Dicho esto, aquí van unos cuantos apuntes de los 10 jugadores iniciales para el All Star.

CONFERENCIA ESTE: Garnett y Anthony se ven las caras de nuevo

Rondo (Celtics), Wade (Heat), James (Heat), Anthony (Knicks), Garnett (Celtics)


Rajon Rondo: El base de los Celtics es el auténtico motor del equipo. Un jugador que promedia doble doble en puntos y en asistencias y que además convierte del pase la mejor virtud y el más bello de los artes. Rápido, eléctrico y con muchísima clase, es uno de los TOP 5 en cuestión de bases en la NBA. Además, es un guard que crea gran admiración entre la afición local y una gran estima con su juego de calidad en toda la liga. Pese a los últimos "encontronazos" que ha tenido entre árbitros y NBA, Rondo sigue siendo un base líder en la Conferencia Este. Mejores jugadas.

Dwyane Wade: Pese a encontrarse en los números más bajos de su carrera desde su temporada rookie, el escolta de los Heat no ha perdido fuelle físico ni talento, justo como hace tiempo criticaba Charles Barkley. Wade está siendo el "secundón" perfecto para que Miami Heat esté liderando la Conferencia Este en la NBA. Además, es un jugador que asegura espectáculo por su técnica, su salto, sus mates o su show. Un indispensable para este All Star. Mejores jugadas.

LeBron James: Absolutamente indiscutible e innegociable. Sería una herejía y el peor insulto al baloncesto si LeBron no se encontrase entre los 5 titulares para el All Star. Segundo en la votación general, James ha ido evolucionando hacia su mejor año y sus mejores momentos en la NBA. Unas estadísticas brutales que reflejan lo tremendamente completo que es. Además, James sigue sumando récords de precocidad. A los ya sabidos en ser, por ejemplo, el jugador más joven en alcanzar un triple doble, más pequeño en promediar más de 30 puntos una temporada o en llegar a los 40 puntos en un partido; hay que añadir que es el jugador con menos edad en alcanzar los 20.000 puntos y las 5.000 asistencias en la historia de la NBA. Sus habilidades son salvajes, sus maneras extraordinarias y sus capacidades sobrenaturales. Logra hacer de todo, superando a todos, siendo imparable sobre la pista, con infinitos recursos y de una manera increíble. Mejores jugadas.

Carmelo Anthony: Ser la estrella de una franquicia ganadora y más si hablamos de la del Madison, debería ser motivo suficiente para ser elegido para el All Star. Más allá de su estrellato, Melo se ha convertido en uno de los anotadores más brutales de los últimos 5 años. Este último está dando recitales, consiguiendo puntos desde cualquier parte de la pista. Actualmente se encuentra en los mejores registros anotadores de su carrera, y no sorprende ver la facilidad que tiene el jugador franquicia de los Knicks para sumar puntos a su casillero. Desde el triple, con un tiro en suspensión o con una jugada habilidosa entrando a canasta. Muchos recursos y muchas canastas en su haber. La anotación como apellido. Mejores jugadas. 

Kevin Garnett: Uno de la Vieja Escuela. Resulta curioso que, pocos días antes del suceso entre él y Melo, se encuentren en un mismo equipo aunque sea para disfrutar de la fiesta del baloncesto. Casos externos aparte, la grandiosidad de Kevin Garnett en la NBA parece no tener fin. A sus 37 años (17 de ellos en la liga), The Mask se ha convertido en un referente interior en su equipo y en un tipo respetable por su juego en toda la NBA. Calidad, técnica y, sobre todo, inteligencia. Un jugador que ha sabido adaptarse a las generaciones del cambio y que, pese a perder físico, ha ganado en tiro y en importancia. Mirando sus estadísticas desprendemos conclusiones erróneas. Observando sus partidos nos damos cuenta de por qué, Kevin Garnett a día de hoy, es un All Star. Veterano sin calidad perdida. Mejores jugadas.


CONFERENCIA OESTE: Dominio prácticamente abrumador de Los Ángeles

Paul (Clippers), Bryant (Lakers), Durant (Thunder), Griffin (Clippers), Howard (Lakers)


Chris Paul: Estamos hablando, posiblemente, del mejor base (entendido como jugador completo) para dirigir una franquicia. Paul tiene la faceta anotadora (puede salirse con una actuación en puntos estelar), la faceta de asistencias (maravillosas, precisas y efectivas), la faceta física (nunca parece cansarse), la faceta defensiva (roba con una facilidad pasmosa) y la faceta técnica (los mejores crossovers de toda la NBA). Indudablemente merece ir al All Star y más si encima se refuerza con las estadísticas que tiene. Un gran jugador para comandar al lejano Oeste. Mejores jugadas. 

Kobe Bryant: "EL" All Star. Un partido de las estrellas sin Kobe Bryant no es un partido de las estrellas. Así de simple y de rotundo. Si en el caso de LeBron hablábamos de que era una herejía para el baloncesto, en el caso de Bryant es que si no estuviera, directamente el partido merecería ser cancelado. La estrella de la NBA por antonomasia desde que Shaquille O'Neal se fuera con su estela, el escolta de los Lakers no ha hecho más que seguir rompiendo registros (sí, él también) a sus 34 años y agrandar su leyenda. Simplemente es el genio, la figura, el crack y la estrella. Con este All Star acumula ya 15 apariciones consecutivas y se convierte en el jugador que más puntos ha anotado en este tipo de partidos con 271. 4 MVP le contemplan, empatado con Bob Petit. Casi nada. Cualquier apunte escrito o audiovisual que se recopile nos da una idea de la enormidad que representa Bryant para el baloncesto. Encima, sigue anotando igual de bien que siempre. Llegar a los 30.000 puntos no lo hace cualquiera. Anotar 81 puntos en un partido, menos aún.  Ni Michael Jordan. Mejores jugadas. 

Kevin Durant: Dejará un legado encomiable en la NBA. Por el momento, "solo se conforma" con ser el líder de una franquicia que aspira al anillo y uno de los 4 mejores jugadores de la NBA. Sus estadísticas le avalan, pero su juego le terminan por confirmar como una de las estrellas de este deporte. Su físico peculiar (anchura de brazos, altura y gran salto, pero delgado) combinado con su mortífero tiro (dificilísimo de taponar) le hacen letal en cualquier parte de la pista. Un asesino desde el triple, un inventor de canastas desde la zona. Tan simple como eso. Mejores jugadas.

Blake Griffin: Un premio para un jugador que ha conseguido mejorarse a sí mismo. Griffin ha evolucionado y ha logrado más maneras de anotar en la pintura que un "vulgar" mate. Por todos es sabido su extraordinario físico, pero si hay algo que le caracteriza este año con respecto a los anteriores es en su mejora de acierto a la hora de realizar tiros desde 4-5 metros o en la consecución de ganchos desde la zona. Pasó a ser un saltarín a un jugador con cierto empaque para atacar el aro. Curiosamente este año es el que menos está anotando, pero es la versión que más gusta a los aficionados. Una evolución que bien merece su premio. Mejores jugadas.

Dwight Howard: El pívot más dominante de la NBA para muchos, el hombre más desesperante para otros. Lo cierto es que en los últimos partidos Howard ha conseguido estabilizarse tras su lesión. Ha empezado a luchar rebotes en ataque, a asegurar más canastas, a moverse para los bloqueos y a usar más la cabeza. No sabemos si es pasajero o será un nuevo comienzo en la época Lakers, pero lo cierto es que es mucho más agradable contemplar a un Dwight nuevo. Ya demostró en Orlando Magic que con sobrada facilidad puede ser un jugador de 20-16 sin despeinarse. De momento es lo que ha promediado en los últimos 2 encuentros con su equipo. Veremos hasta cuánto dura. Mejores jugadas. 





Fuente de apoyo: http://hangtime.blogs.nba.com/2013/01/17/another-classic-lakers-celts-dominate-starting-lineups-for-2013-all-star-game/?ls=iref:nbahpt3a
Fotografías: http://hangtime.blogs.nba.com/2013/01/17/another-classic-lakers-celts-dominate-starting-lineups-for-2013-all-star-game/?ls=iref:nbahpt3a

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Los 4 fantásticos de la NBA

La NBA, esa liga en la que la mayoría de los jugadores son estrellas de nivel mundial, aquella en la que esos hombres que visten diariamente la camiseta de la franquicia correspondiente, nos deleitan con algún aspecto en el juego noche tras noche. De entre todos ellos, hay 4 que son sin duda superiores al resto y que así se mostraron al mundo el día de Navidad, como lo que son. Dioses que hacen del baloncesto un don, un bien escaso y preciado a la hora de jugar. Son líderes, son las mayores estrellas, son indiscutibles y son, por sus cualidades, los mejores. Son los 4 fantásticos de la NBA: Kobe Bryant, LeBron James, Kevin Durant y Carmelo Anthony.

Analizar a estos jugones por "es uno de los mejores del mundo en" sería una estupidez, ya que ellos en sí mismos ya son los mejores del mundo. 4 representantes de 4 equipos y dos de cada Conferencia. Unos aspiran al anillo más que otros (entre otras cosas porque Miami Heat y Oklahoma City Thunder jugaron las Finales el año pasado), pero los 4 son auténticas maravillas sobre una cancha de baloncesto. Verlos jugar sencillamente es deleitarse con este deporte.

Qué se va a escribir que no se haya escrito ya acerca de Kobe Bryant. No me cabe duda de que habrá páginas y páginas en miles de periódicos el día que la estrella angelina deje este deporte. No me cabe duda de que tendrá su estatua particular a la entrada del Staples y su camiseta retirada en el techo interior del mismo. No me cabe duda de que entrará de cabeza en el Hall of Fame. Pero como para eso todavía queda, de momento el escolta de los Lakers sigue pulverizando récords. Es el jugador que más veces ha jugado en la historia un partido de la NBA en Navidad (hasta en 15 ocasiones) y en el día de ayer se convirtió en el máximo anotador de Navidad con 383 puntos, superando al mítico Oscar Robertson. Además, Bryant lleva una racha de 9 partidos seguidos anotando 30 o más puntos, pero no ha sido la mejor que ha tenido. En 2003 encadenó 16 partidos con estos mismos registros. Sencillamente espectacular. Además lidera la actual tabla de anotadores.

Pero si las estadísticas no fueran suficientes, su juego termina por hundir a sus detractores. Ha habido voces en contra de que Kobe asuma la responsabilidad y los tiros en los Lakers. Hablamos de uno de los mejores jugadores en la historia de la NBA y solo una inconsciencia desacerbada pediría tal osadía. ¿Se le negaba a Michael Jordan la pelota y los tiros cuando estaba en los Bulls? Pues esto es lo mismo. Es la estrella, es el mejor del equipo y uno de los 4 mejores de la liga. Pedir que Bryant no realice tiros es tirar el partido a la basura. Su alma de líder es innata, su calidad fuera de toda duda, su manera inverosímil de anotar, su capacidad para leer un partido, para anotar desde fuera o desde dentro, su estética a la hora de tirar. Además tiene en Jordan el fiel reflejo, incluso en el tiro, en la suspensión y en la forma de anotar. Hace muchos años que lo asemejaron a MJ, cuando todavía la estrella de los Lakers era muy pequeña. Ahora, con su etapa de madurez, se pueden apreciar las semejanzas. Kobe Bryant es lo más parecido a Michael Jordan que se ha visto sobre una pista de baloncesto. Por lógica eso le hace ser de los mejores del mundo.

Pero si hay que ponerse de pie para hablar de Kobe Bryant no hay que hacer menos con Kevin Durant. El alero de los Thunder representa el desafío de las leyes naturales en un jugador de baloncesto. Físicamente no parece ningún titán y su complexión lánguida no transmite intimidación. Pero todo aquel que juzgue a Kevin Durant por eso es porque o no entiende o porque no le ha visto en acción (que me extraña). De hecho, su envergadura debido a sus largos brazos le permite realizar robos, tapones y gran defensa allá donde otros no pueden. Si a eso se le suma su altura y su salto, hacen que físicamente no desentone para nada pese a lo que se puede pensar a primera vista. De hecho, es capaz de realizar mates de una bellísima factura a una larga distancia.

No he empezado a argumentar por su apartado técnico porque es evidente. Durant posee una de las mejores muñecas de la liga, y de momento ha liderado la tabla de anotadores los últimos 3 años. No resulta extraño, ya que su facilidad para armar el brazo es letal, de los más rápidos que hay. Es un gran triplista y un jugador que asume la importancia del tiro final sin contemplaciones. Si a eso le sumamos su facilidad para penetrar o anotar desde 5 metros la mezcla resultante es explosiva. Un jugador al que temer siempre.

El tercero en discordia no es otro que un jugador que cambió de aires y que atraviesa posiblemente el mejor momento de su carrera: Carmelo Anthony. En Denver Nuggets despuntaba como estrella que es, pero ahora en New York ha terminado por encontrar su lugar. Si algo caracteriza a Melo es que ve el aro como una piscina olímpica. Su tiro ya característico de venir en carrera y pararse en la línea para lanzar el triple se ha convertido en una patente. Es la perfecta definición de anotación pura y dura. Además Anthony ha experimentado este año las buenas sensaciones tras su temporada del 2006/07, posiblemente la mejor de su carrera estadísticamente hablando. 

La diferencia es que ahora está en un equipo con claras aspiraciones a algo más que a meterse en Playoff. Una estrella que ha encontrado un equipo grande y que demuestra que, valga la redundancia, no le viene precisamente grande. Asume de buen grado un rol para el que está preparado de sobra y que lleva ejerciéndolo durante 9 años en la NBA. No es el líder que ordena al equipo ni se le da bien (para eso ya está Jason Kidd), pero sí que está para cumplir su función anotadora. Le liberan de otras presiones de echarse todo el equipo en la espalda. Y a Melo eso le gusta. Hace lo que mejor sabe hacer. Anotar un tiro tras otro, una penetración tras otra. Recursos no le faltan. Su sangre se llama anotación.

No es casualidad que haya dejado para el final el restante. LeBron James es el jugador completo y total. Aquel que sin llegar a hacer a la perfección la anotación de Anthony, la técnica de Durant o el liderazgo de Kobe es capaz de todo lo que los 3 anteriores no podrían hacer individualmente. Físicamente es el mejor jugador de la liga. Es absolutamente imparable cuando encara el aro, ya que tiene la corpulencia y potencia necesaria, además de un gran control sobre su enorme cuerpo. Es una bestia que una vez que ha mirado al aro para penetrar es, literalmente, imposible de detener. Pero LeBron James no es solo físico; también es anotación. Recientemente dijo que si quisiera él podría liderar la anotación en la NBA, pero que está en Miami Heat "para hacer un poco de todo" y que ése no es su papel. Dentro de que puede parecer una sobrada, es difícil no estar de acuerdo en tal afirmación, ya que en 2008 consiguió ser el máximo anotador. Es un jugador que mejoró su punto débil como era los tiros desde 5 metros y desde entonces es una máquina que puede anotar en cualquier posición en la que se encuentre. Tira menos pero con mucho más acierto y eso le convierte, entre otras cosas, en un jugador con un genial IQ. 

Como decíamos, LeBron representa al jugador más completo. Más allá de su físico y de su técnica, defensivamente puede hacer frente a cualquier rival. Tiene cuerpo para aguantar en el poste, determinación para defender en el perímetro, potencia para taponar e inteligencia para robar. Y todo eso con una explosividad brutal para salir al contraataque. Pero también ofensivamente es capaz de dirigir un equipo, de saber en qué momento anotar o asistir con pases de todo tipo: desde bombeados fuertes, a acunados picados. De costa a costa o con elegancia a un metro. En los rebotes tampoco se queda corto: para matar en el aire o para cerrarlo con ambas manos en las dos canastas. ¿Hay algo más? Pues sí. Tras su increíble año pasado ejerce de líder indiscutible de una franquicia que, no solo es la actual campeona de la NBA y que aspira a otro anillo esta temporada, sino que además juega como LeBron: como un auténtico ciclón.

Todo esto no hace sino darnos una idea de lo que representa la NBA en el mundo del baloncesto. Disponer en tu liga de estos 4 jugadores es una maravilla con la que gestionar un negocio. Desde el día de Navidad, al All Star, a Halloween o a las Finales. No es de extrañar que ayer se juntaran estos 4 titanes en la pista. Hace muchos años se hubiera pensado en un Lakers-Celtics para disfrutar ese día de Larry Bird y Magic Johnson. Hoy, aquellos que en su día fueron rookies (porque sí, estos 4 jugadores fueron novatos) son las estrellas de la NBA.

Para deleite del aficionado se les pudo ver juntos en los pasados JJOO donde Estados Unidos mostró una superioridad inmensa. Chris Paul-Kobe Bryant-Kevin Durant-LeBron James-Tyson Chandler. Por si no bastaba, ahí estaba Carmelo Anthony esperando en el banquillo. 4 estrellas con oro olímpico que hicieron las delicias de todo aficionado al baloncesto. Un elenco de estrellas que supo gestionar su calidad en favor del bien del equipo. Eso es algo impagable: que una estrella sepa que tiene que limitar su juego para favorecer al resto. En esos Estados Unidos, además, primaba la amistad. Han sido la segunda mejor generación que han dado los norteamericanos al baloncesto.

Evidentemente que no solo son estas las estrellas. No hay que olvidarse de que ahí estan los viejos rockeros (Paul, Duncan), los jugadores más onfire de la liga (Stephen Curry), los que llevan tiempo emergiendo (James Harden) y los que se les acercan en técnica y calidad de igual manera (Chris Paul, Derrick Rose). Claro que todos ellos son estrellas. Pero si hubiera que establecer peldaños, ellos estarían en lo más alto. Por encima de todos, ellos son los auténticos 4 fantásticos de la NBA.








Fuente de apoyo: www.nba.com   www.nbamaniacs.com
Fotografías: http://www.cbssports.com/olympics/story/19784217/us-dominates-medal-count-sets-new-gold-standard-at-london-olympics  http://www.allsportnewspr.com/2012/10/kevin-durant-abrira-su-propio.html  http://foros.acb.com/viewtopic.php?f=22&t=459316  http://sports.yahoo.com/blogs/nba-ball-dont-lie/lebron-james-sports-illustrated-2012-sportsman-185133783--nba.html  http://deportesymas12.blogspot.com.es/2012/08/michael-jordan-vs-kobe-bryant-quien-es.html

martes, 18 de diciembre de 2012

Thunder: hay mucha vida sin Harden

Cuando en esta temporada James Harden abandonaba la nave Thunder se abrió un debate de si saldría ganando la franquicia o el jugador. La franquicia apostaba por mantener su bloque en la pintura y dejar escapar a su baluarte desde el banquillo. Todavía es muy pronto para establecer tal afirmación hacia si ha ganado el equipo o el jugador, pero sí que está clara una cosa: Oklahoma está demostrando que tiene mucha vida sin James Harden. 

Tiene tanta vida porque su estrella, Kevin Durant  (pese a bajar sus números con respecto a cómo terminó la temporada pasada) es un superclase, un seguro de vida en el equipo. Parece mentira que un jugador del que, en principio, transmita tan poco físicamente al verlo, posea una calidad inmensa equiparable al top 3 de jugones en la liga. Capaz de anotar desde cualquier ángulo, posición y manera; con un tiro letal y muy rápido a la hora de ejecutarlo; y todo ello con un gran porcentaje de acierto. Sus mates espectaculares, sus entradas casi imparables y su don para ser un 2,06 con tanta habilidad es digno su reconocimiento de estrella. En defensa tampoco se queda corto: su salto cualitativo para poner tapones o su físico para robar balones le hacen ser el jugador completo.

Los Thunder tienen tanta vida porque, pese a su profunda y absoluta irregularidad, Russell Westbrook tiene partidos en los que resulta un lujo contar con él. Ya hablamos de él por aquí, por lo que poco hay que profundizar. Simplemente señalar que dado su espectacular físico, puede ser un jugador fundamental si amuebla su cabeza.

Insisto: siguen teniendo mucha vida los Thunder porque mantienen a su bloque en la pintura. La labor oscura que realiza Kendrick Perkins es impagable. Defensa, aparición, crear molestias a todos los rivales en la zona. Dado su escaso bagaje anotador, su rol definido es aprovechado a la perfección por la franquicia. Y por supuesto, uno de los nombres más de moda: Serge Ibaka. Otro de los jugadores que ha evolucionado extraordinariamente bien de un año para otro. Incorpora recursos anotadores como los tiros a media distancia con grandísimos resultados, mantiene su espectacular físico tanto en ataque (mates) como en defensa (tapones, pese a que suele caer en las fintas de tiro). Además su evolución le permite ahora usar mucho más la cabeza para ver sus opciones en el tiro o realizar pantallas o bloqueos. No es lo que Serge Ibaka ha evolucionado lo que le da mucha vida a Thunder (que también), sino que todas las facetas descritas en este párrafo no sería posible conjuntarlas si estuviera James Harden con Oklahoma.

Sí. Como ya viene siendo habitual, un equipo es un equipo gracias al complemento de los que no están en el trono del estrellato pero que hacen otra labor fantástica. Kevin Martin, como definición de anotador puro, está dando muy buenos réditos a la franquicia. Sale desde el banquillo para sumar en gran medida por su anotación, lo que le hace un buen complemento. Dentro de este maremágnum de jugadores tapados, hay que destacar a Tabo Sefolosha. Ni muchísimo menos por su anotación pero sí por su defensa (qué importante es tener en un equipo jugadores que defiendan). Y tanto Eric Maynor como base y Nick Collison por dentro para dar descanso son dos jugadores absolutamente idóneos para su rol. Trabajo eficaz, sin alardes pero de manera responsable. Justo lo que necesita una franquicia que necesita tener a todos y que puedan hacer de todo.



Por todo lo dicho, parece que Thunder no va en el camino equivocado aún sin Harden. Es cierto que comparándolo con su cambio natural (Kevin Martin) el actual jugador de los Rockets es mucho más completo, eso es innegable. Pero también es cierto que el trade no le ha sentado nada mal a la franquicia dada la situación en la que se encontraba. Lo idóneo es que hubiera podido mantener el bloque del año pasado que llegó a las Finales pero ya se sabe (Poderoso caballero es Don Dinero). Por eso, dentro de lo que cabe, Kevin Martin es una apuesta que ciertamente resulta atractiva para complementar a una plantilla que sigue manteniendo sus aspiraciones de anillo. Y además cohesionando su juego interior. 

Estos Thunder empiezan ya a carburar. Parece que después de todo en los Oklahoma City Thunder sigue habiendo mucha vida sin James Harden.





Fuente de apoyo: www.nba.com
Fotografía: http://mibahia.net/?tag=kevin-durant http://www.examiner.com/article/oklahoma-city-thunder-star-kevin-martin-talks-james-harden