viernes, 21 de junio de 2013

Miami Heat campeón de la NBA 2013


Miami Heat es campeón de la NBA en este año 2013. Lo es ya de manera oficial y lo es tras una final dura a 7 partidos contra todo un San Antonio Spurs y una de las más bellas que se recuerdan por lo tremendamente igualado. Ya habrá tiempo de expresar opiniones e ideas, pero primero quiero cerrar con esta línea de análisis durante todos estos playoff. El equipo de Florida ha conseguido el único objetivo posible y para el que fue creado: conseguir el anillo mientras tengan un bloque que permanezca intacto. Pero en ese camino que han tenido que recorrer se han encontrado con dos rivales, en el último tramo de la calzada, que más les podía complicar (y, curiosamente, los únicos que les han podido llevar hasta un Game 7). Puede que este anillo de Miami Heat sea el más meritorio de los 3 que tenga la franquicia.

Miami Heat llegó a estas Finales afrontando una prueba más complicada que el año pasado. No hay duda de que la pasada temporada sorprendió a todos el dolorosísimo 4-1 que le endosaron los de Spoelstra a Oklahoma City Thunder, un equipo con una estrella absoluta, un equipo eminentemente físico y que había llegado con unas fantásticas sensaciones. Miami Heat y LeBron James no titubearon y se llevaron el anillo de campeón. Para el de Akron, además, era el primero. Pero estos Miami Heat, esta franquicia construida exclusivamente para el éxito, necesitaba algo más. Como si estuviera viendo lo que iba a necesitar este año, incorporó para esta temporada a Ray Allen entre sus filas. Un jugador que lleva en su ADN el gen de las Finales y la palabra "decisivo" tatuada a fuego por debajo de su piel. Pero Miami necesitaba algo más que refuerzos, y era ver hasta dónde era capaz su plantilla de llegar, en esfuerzo y no refuerzos, en una eliminatoria grande. Este año lo tuvo por partida doble. Primero en la Conferencia Este, contra Indiana Pacers. Luego en la prueba de fuego definitiva, contra San Antonio Spurs.

Ambos rivales consiguieron, a su manera, hacer dudar a Miami Heat de si iba a ser capaz de conseguir el anillo. Incluso ponerlos seriamente contra las cuerdas. Unos, Indiana Pacers, durante un partido clave de diferencia. Otros, San Antonio Spurs, incluso, durante 24 segundos (una posesión) en el Game 6. Estos Miami Heat demostraron que no son un equipo absolutamente engrasado que haga el baloncesto de salón envidiable. Tienen sus carencias y su particular termómetro de medición (LeBron&Wade). De hecho, como perfecta definición de la palabra "equipo", Miami está muy lejos en concepto de Indiana Pacers (George, Hill, West, Hibbert) y muchísimo más de San Antonio Spurs (Duncan, Parker, Ginobili, Leonard, Green, Splitter, Diaw, Neal). El problema para ambos ha sido que Miami Heat tiene las mejores individualidades. Sin embargo han llegado a poner en serias dudas el reinado para el que fueron concebidos los de Spoelstra. Y lo hicieron con movimiento de balón en el perímetro (Spurs), machacando el punto más débil del rival (Pacers con Roy Hibbert), buscando un antiLeBron (George en el caso de Pacers, Leonard en el caso de Spurs). Si los dos equipos los llevaron al séptimo partido fue por algo.

La principal carencia de Miami Heat es su mejor virtud: Son las mejores individualidades de la liga mezcladas en un equipo. No juegan como tal pero sí aparecen, uno por uno indistintamente y debido a su calidad, en los momentos clave como un único jugador que desatasca un partido. Miami no tiene ni de lejos la defensa coral de Pacers ni el ataque fluido de Spurs. Pero sus individualidades están a años luz de las de Brooklyn Nets, por poner un ejemplo. Lo que sí que tiene Miami Heat es al mejor jugador de la NBA (LeBron James), al más eléctrico cuando asume su papel de estrella  y está acertado (Dwyane Wade), a tiradores creados exclusivamente para los clutch time en unas Finales (Ray Allen, Shane Battier, Mike Miller), a alguien que haga las veces de diablo con el trabajo más sucio (Chris Bosh, Chris Andersen), a jugadores que no desentonen con el nivel para la causa (Mario Chalmers, Udonis Haslem). Estos jugadores rara vez han afrontado un partido importante jugando, literalmente, como un equipo coral. Pero lo que es innegable es que han aparecido, como jugadores, en momentos clave de los Playoff e indistintamente, para, si no ganar un partido, dejarlo muy encarrilado. Anotando canastas clave, asumiendo su rol momentáneo de héroe desatascador. De hecho, se ve este aspecto hasta en su defensa. Aboga más por ser física e individual que por táctica y colectiva. Más por los 2 para 1 que por mantener un bloque que cierre la zona. Sin embargo todo esto se resume en algo simple. Eso sí. Es de elogiar que Miami, equipo creado para jugar al contraataque, haya sabido adaptarse a las necesidades y a las exigencias que le ha creado el rival. Seguramente ni el 20% de sus victorias en Regular Season haya sido como las conseguidas, por forma y por juego, en las Finales del Este y de la NBA contra Pacers y Spurs respectivamente. Eso habla muy bien precisamente de ese asunto. Sus individualidades tienen tanto nivel y tanta calidad que hacen que, si aparecen, todas juntas ganen un anillo.

Es muy complicado quedarse con un solo momento de estas Finales. Quizá la imagen más significativa, por todo lo que conllevó, fuera el triple de Ray Allen. Durante ese lanzamiento el mundo entero se paró. Un triple que al final significó mucho más que una prórroga en un Game 6. Pero es que ha habido muchos y de todos. El rebote y la propia asistencia de Chris Bosh para el susodicho triple, la canasta decisiva de Tony Parker en el Game 1, el triple sin zapatilla de un emergente en Finales Mike Miller, las lecciones maestras de Popovich desde el banco, el liderazgo de LeBron James activándose él mismo y a sus compañeros (con y sin cinta de la cabeza), el récord desde el triple de Danny Green, Spoelstra pidiendo paciencia a sus hombres porque el momento llegaría, el resurgir de Manu Ginóbili en el Game 5, los triples de Battier en el partido más decisivo del año, las canastas imposibles desde la pintura de Tim Duncan, las acciones físicas de Dwyane Wade tirándose al suelo, la admiración de la futura estrella por todo lo que será Kawhi Leonard, los tiros desde el lateral de Udonis Haslem, los momentos de Gary Neal con los triples a tabla, las rachas anotadoras de Mario Chalmers... imposible decidir un solo momento de estas Finales. Mejor apreciar estos y otros detalles. Como la celebración de LeBron James con respecto al año anterior. Más pausada, sin el sentir de esa losa del anillo que le podría perseguir en su carrera. De la cara de Tim Duncan tras fallar ese palmeo, una acción que no empaña ni su nivel, ni lo que ha hecho ni lo que es: el mejor 4 en la historia de la NBA. De la alegría de Dwyane Wade, absolutamente vital en todos los anillos que ha conseguido Miami Heat y pidiendo en rueda de prensa que le llamaran "Three". De Manu Ginóbili, consciente de su irregularidad y de lo mucho que ha repercutido en el resultado final de la eliminatoria. Incluso de Eric Spoelstra, joven pero demostrando una entereza brutal asumiendo el valor que tenían estos Spurs y asumiendo su propio valor de haber llevado al equipo a la gloria. Pat Riley tiene lo que buscó.

Pero no quiero acabar sin hacer una mención especial. Pese a que en los días posteriores San Antonio Spurs va a recibir por mi parte su justo espacio, no hay que olvidarse tampoco aquí de la franquicia tejana. Una dinastía que pudo haber ampliado su legado a 5 anillos. Un equipo que había ganado todas las Finales a las que llegó con un matrimonio bandera en común: Tim Duncan y Gregg Popovich. Un EQUIPO (espero que se me permita la licencia de poner las mayúsculas aquí) que ha demostrado al mundo que su baloncesto ha sido de salón, de manual, de goce, de disfrute, de cubo debajo de la boca para recoger la saliva, de pizarra, de avasallamiento, de abuso, de impotencia rival, de fe, de lucha, de admiración, de grandeza, de valentía, de récord, de historia, de recuerdo, de gratitud y de quitarse el sombrero. Una plantilla que fueron poseídos por ángeles a la hora de mover la pelota, que fueron tocados por una varita a la hora de plantar espectáculos baloncestísticos de alto calibre. Un absoluto conjunto de jugadores que se ha quedado con la miel en los labios. Si de verdad amamos el baloncesto, admiremos a San Antonio Spurs, por favor. Han compuesto una oda a nuestro bien más preciado difícilmente repetible por situación, juego y espíritu. Nadie les invitó a la fiesta a principio de temporada y a punto han estado de convertirse en los reyes del baile.







martes, 4 de junio de 2013

Análisis de las Finales NBA



Al fin ha llegado el momento. Tras 82 partidos de cada uno de los 30 equipos de la NBA y tras 3 cruces de Playoff en los que se ha vivido de todo, las ansiadas Finales NBA han llegado. El trofeo Larry O'Brian ya está esperando para ser levantado al mejor de 7 partidos. San Antonio Spurs con excesiva tranquilidad y Miami Heat pasando el mayor de los apuros se verán en una Final que promete ser épica.

San Antonio Spurs

Hace más de una semana que los hombres de Popovich están de vacaciones. Los culpables, además de los propios jugadores, fueron los malos partidos que realizaron los Grizzlies. Zach Randolph no existió en ningún momento y en el equipo de Hollins se echó mucho de menos a tiradores desde el perímetro. Tony Parker siguió demostrando por qué está en la cúspide de su carrera y Tim Duncan que su enésima juventud no solo viene precedido de perder a conciencia 13 kilos para mantenerse en forma. 

La sorprendente barrida por 4-0 a los Grizzlies demostró también otro aspecto importante en la NBA. La misma técnica que ha servido para derrotar a un rival la serie anterior (Grizzlies contra Thunder) e incluso hace dos años (Grizzlies ganó a Spurs en playoff) no sirve para nada en el siguiente paso si no se toman las medidas correctas. La ausencia de la pintura (desaparecidos) y tiradores (no fichados) en Grizzlies, el buen hacer coral de los de Popovich y sobre todo una defensa de manual contra los puntos más fuertes de los hombres de Hollins propiciaron una debacle para Memphis. Pocos se esperaban una paliza de tal magnitud. De hecho, hubo analistas que dijeron un 3-4 favorable a los osos. La decepción es más por el cómo se ha producido que por el hecho de que Spurs superase a Grizzlies.

Incluso hay un asunto muy favorable para la franquicia tejana. Cuando San Antonio tuvo que necesitar de las estrellas aparecieron asumiendo los galones. Memphis pudo haber ganado, al menos, 2 partidos en esta serie con las dos prórrogas a las que llegaron en el Game 2 y en el Game 3. El primer partido fue un señor baño demostrando que San Antonio reúne el juego en equipo europeizado con la consistencia anotadora estadounidense. Un rival complicado de batir. Pero tuvo dos partidos en los que podría haber caído. Y justamente en esos fueron donde aparecieron Tim Duncan y Tony Parker. Si quedaba alguien que dudaba de la aportación de Manu Ginobili, ni que decir tiene que el argentino siempre sabe anotar cuando su equipo flojea más. Años y años después, las estrellas de Spurs son las que se consolidaron lustros atrás. Y llegan en buena forma.

Por eso San Antonio Spurs afronta a esta final con la mejor situación posible. Llegan absolutamente descansados y frescos; con mucho tiempo para afrontar lo que les llega y tras haber podido analizar al rival en sus últimos 7 partidos de playoff. 

Miami Heat

Que Miami Heat es el equipo que más en forma ha estado de toda la NBA es algo que nadie debe poner en duda. Sus estadísticas colectivas, individuales y sensaciones así lo confirman. Han conseguido una meritoria ventaja de campo y solamente han perdido en su cancha 4 partidos, el mismo número que los separa de conseguir su segundo anillo tras 3 finales consecutivas. Pero no llegan de la manera que quizá querrían.

Indiana Pacers ha conseguido poner contra las cuerdas a los hombres de Spoelstra. Un equipo construido gracias a Larry Bird y comandado por un prioritariamente defensivo Frank Vogel que ha hecho de Indiana uno de los mejores bloques de toda la liga. Hay que ser conscientes del tremendo mérito que han tenido estos Pacers. Una plantilla que funciona como un equipo y que no pudo contar con su inicial jugador estrella Danny Granger esta temporada. Aún así aprendieron a ser un hueso duro y han demostrado su gran capacidad para hacer frente a cualquier equipo, incluso contra Miami. La aparición de Roy Hibbert para el momento clave, la transformación de jugador extraordinario a estrella de Paul George, la consistencia de David West en la pintura... un elenco de jugadores y situaciones que hicieron disfrutar a los aficionados de Indiana de una de las mejores defensas jamás realizadas. Una temporada excepcional que debe servir de aliciente para mantener el bloque. Una cohesión que peligra este año debido a que David West se convierte en agente libre este verano.

Pero sin restar ningún tipo de mérito a Indiana Pacers, Miami Heat se ha visto por primera vez en toda la temporada con inseguridades muy importantes a la hora de alcanzar el éxito. La más grave ha llegado hasta el Game 7 de la madrugada de ayer, en el que al final aparecieron los hombres que Spoelstra necesitaba. Sobre todo por parte de Wade, que asumió que él también tiene un papel primordial en la franquicia si quiere levantar por tercera vez en su carrera el trofeo de campeón de la NBA. Y es que hasta ayer, LeBron James se había encontrado sorprendentemente él solo contra el mundo. Los 3 partidos que Miami ganó fue en parte y prácticamente en total gracias al magnífico estado de forma que mantiene LeBron. Un líder indiscutible, una estrella que brilla con luz propia sobre cualquier otra, un jugador que es tan completo y determinante como versátil y fundamental. En definitiva, el mejor jugador que hay ahora mismo en toda la NBA. 

Miami Heat no llega a las Finales quizá con solvencia, pero sí con los ánimos renovados tras los 6 primeros partidos contra Indiana. Ha recuperado a jugadores como Wade y Ray Allen, está a la espera de que aparezca la mejor versión de Chris Bosh y, sobre todo, tiene en forma al jugador más regular y mas importante de todos como es LeBron James. No las afronta con totales garantías, pero desde luego que lo hace con muchas mejores sensaciones que en partidos anteriores. 


NBA FINALS: MIAMI HEAT vs SAN ANTONIO SPURS

6 anillos en total reúnen las dos franquicias. En San Antonio prácticamente se puede hablar de dinastía, ya que en sus 4 anillos (1999, 2003, 2005, 2007) no llegó a pasar un lustro. De hecho, en 3 de ellos, simplemente hubo una breve transición hacia el éxito, y todos ellos con denominador común: Tim Duncan y Gregg Popovich. La pareja de entrenador-jugador más exitosa de los últimos 30 años. Por su parte, Miami tiene una corta trayectoria pero no menos intensa. Dwyane Wade y Pat Riley conforman el matrimonio del éxito en la franquicia de Florida. En 2006 Miami pegó el pelotazo con el anillo de campeón gracias a la excepcional pareja formada entre el propio Wade y Shaquille O'Neal. Su importancia en el panorama de la NBA adquirió el mayor de los grados con la conformación de uno de los grandes elencos de estrellas jamás visto: Chris Bosh, Dwyane Wade y LeBron James. Ambos equipos son campeones y tienen licencia para ganar, así que no cabe lugar a las especulaciones. Ninguno puede subestimar al otro.


EL DUELO

Big Three: Sin duda lo primero que viene al hablar de estos dos equipos son los 3 pilares básicos sobre los que se asienta cada uno. Un trío de auténtico lujo Old School en San Antonio (Tim Duncan, Tony Parker, Manu Ginobili) contra el trío de la nueva era en Miami (Dwyane Wade, LeBron James, Chris Bosh). El trío tejano de la calidad, de la inteligencia y de la experiencia contra el trío floridiano del físico, del hambre y de la determinación. Quede ya claro que si no funcionan los 3 hombres principales de cada equipo, las posibilidades de que su franquicia se lleve el éxito se reducen a la mitad. No son igual de determinantes los 6, pero desde luego sí son necesarios para que aparezcan en los momentos claves del encuentro.

Papel primordial de los secundarios: Sin que sirva de tópico, a las Finales han llegado los mejores o, al menos, los que han tenido mayor fondo de armario en su plantilla. Por ello los secundarios van a ser elementos igual de determinantes que los primeras espadas de cada equipo. Sabiendo que el triple va a ser una de las armas fundamentales en esta serie (Matt Bonner, Danny Green, Kawhi Leonard contra Ray Allen, Shane Battier, Mike Miller), el papel de minutos de calidad en ataque y de desgaste en defensa que puedan hacer los menos habituales será crucial. Determinante el factor Chris Andersen en Heat y Thiago Splitter en Spurs. No van a ser los máximos anotadores ni mucho menos, pero si están bien en defensa y cumplen en ataque sus equipos van a tener mucho ganado. Ojo a la aparición también de Boris Diaw en Spurs.

Aspecto físico: el único punto en el que Spurs se descuelga un poco. San Antonio ha tenido tiempo para descansar de sobra de cara a hacer un primer partido soberbio físicamente hablando en la serie, pero Miami, en general, presenta un mayor oficio físico por cuerpo y juventud que los de Popovich. Si la serie se alarga y los propios partidos, ya de por sí, se tornan duros físicamente Spurs puede sufrir mucho. Recordemos lo que les pasó el año pasado ante Oklahoma City Thunder. El potente vendaval de los de Scott Brooks no dejó opción táctica al equipo tejano. Si San Antonio sabe suplir su, en principio, desventaja física con ventaja táctica conseguirá que Miami se desgaste más y se equiparen las fuerzas.


FACTORES CLAVE

-----Miami Heat-----

Contraataque: una de las mejores armas que tienen los de Spoelstra. A lo largo de la temporada ya ha sido característico en el equipo de Florida salir a correr al contraataque con rebote defensivo o robo de balón. Una de las franquicias que mejor finaliza este tipo de jugadas gracias a la gran zancada de dos carrileros de excepción: LeBron James y Dwyane Wade. En muchos casos la jugada finaliza con un alley oop. Si a Miami Heat se le permite correr, el partido está perdido; y si el ritmo de anotación es elevado se hace prácticamente imposible derrotar a los de South Beach con un tanteo de 100 puntos.

Defensa física individual: La manera de defender de Miami se basa bastante en la antigua usanza de "bajar el trasero". La disposición de jugadores muy físicos para defender permite que las defensas individualizadas puedan dar sus frutos ante los rivales. Además, en muchos casos, ese físico permite hacer un 2 para 1 sin correr el peligro de no llegar a puntear al hombre que dejan solo. Esta defensa guarda un fuerte problema, y es que si los 5 no están en tensión y elaborando bien cada defensa individual, el rival puede coser con penetraciones o tiros abiertos.

Modo apisonadora: Puede que ningún otro equipo pueda arrasar de manera tan brutal a su rival como lo hace Miami si está en estado de gracia. Los de Spoelstra tienen un don cuando están en racha, y es que consiguen crear parciales de auténtico escándalo de todas las maneras posibles: en penetración, contraataque, segundas oportunidades y, por supuesto, desde el triple. Cuando los de Florida están inspirados no hay equipo que les haga frente. Los puntos llueven de todos los lados y se envalentonan en una vorágine de anotación prácticamente imparable, que va desde alleyoops a LeBron hasta triples consecutivos de Mike Miller.


***El dato: LeBron James vuelve a verse la caras contra San Antonio Spurs en una situación totalmente diferente. Ha cambiado Cleveland Cavaliers por Miami Heat, ha cambiado el factor cancha a favor y se ha convertido en el mejor jugador total de toda la NBA. Hace 6 años LeBron no fue LeBron, pero el año pasado superó esa barrera psicológica de las Finales. Miami, con su mejor hombre al mando, está ante la posibilidad, por proyecto, de un three peat si lograse el segundo este año. ¿Habrá vendetta de LeBron James?


-----San Antonio Spurs-----

Movimiento de balón: uno de los aspectos que más ha caracterizado a la franquicia tejana ha sido el excelso movimiento de balón que ha realizado durante sus mejores partidos. Posiciones móviles bien marcadas, tiradores en las esquinas, hombre interior en la parte alta de la zona y bloqueos y pantallas para penetraciones. Un esquema grandilocuente que ha permitido circular el balón ante las defensas más duras y dar una exhibición ante las más blandas. Si San Antonio es fiel a su estilo de mover el balón, muy pocos equipos, por no decir casi ninguno, puede parar su sangría. 

Defensa táctica colectiva: el recital que dieron ante Grizzlies solo es una de las muchas maneras que tiene este equipo para defender. Tácticamente ofrece un planteamiento defensivo tan amplio como complicado de atajar. Su sistema se basa en las constantes ayudas interiores y en el punteo de los tiros desde fuera. Su fuerte no es una defensa que corra a la hora de defender, sino una defensa perfectamente posicionada para afrontar los ataques. Esta vez más que nunca la defensa táctica tendrá que centrarse en LeBron James y en las posibles ayudas. Las penetraciones de LeBron pueden provocar tiros fáciles abiertos al doblar el balón. Spurs necesitará mantener ese nivel para que James se vaya las menos veces posibles de su defensor (o Green o Leonard) y no se creen muchas situaciones de 2 para 1.

Pizarra Popovich: Gregg Popovich habrá tenido tiempo de analizar de cabo a rabo a su rival a lo largo de los 7 partidos. Por lógica, el entrenador de Spurs ya se habría hecho una idea de por dónde flojean los de Spoelstra, pero sin duda sus tiempos muertos en los momentos precisos, los cambios en los minutos adecuados y la táctica de faltas a seguir en las situaciones más decisivas marcará el éxito de San Antonio Spurs. Gregg Popovich es el arma de mayor fiabilidad que tienen los tejanos. Con él en los banquillos, no existe partido perdido hasta que el propio Pops lo dé por perdido. Su tranquilidad y sus sistemas ofensivos y defensivos marcarán una buena parte de la serie. Mucho ojo a las prioridades que puede tener Gregg Popovich con sus jugadores. Puede hacer que se sacrifiquen determinados jugadores en defensa y que otros rindan en ataque. Nada será suficiente si quiere alcanzar el éxito en estas Finales.


***El dato: San Antonio Spurs ha ganado todas las Finales que ha disputado (y en todas, salvo en esta ocasión, tenía factor cancha a favor), y todas ellas fueron en años impares. Entre el primer y segundo anillo, es decir, entre 1999  y 2003, pasaron 4 años. Del último conseguido en 2007 a éste que pueden ganar en 2013, han transcurrido 5 años ¿Se cerrará el círculo de la dinastía de estos años con un quinto y último anillo?.


PRONÓSTICO: Miami Heat 4 - San Antonio Spurs 2

Campeón de la NBA: Miami Heat

MVP: LeBron James. Temporada espectacular (otra vez) que la puede cerrar con una nueva gloria colectiva.

Miami Heat, a 7 partidos con factor cancha a favor, es un rival  muy complicado de ganar. Se ha visto contra Indiana Pacers y además es la primera vez en unas Finales NBA que San Antonio Spurs no cuenta con el factor cancha a favor. Los dos son campeones, así que no subestimemos ninguno de sus corazones.

lunes, 20 de mayo de 2013

Análisis Finales de Conferencia Este de la NBA


Al fin se conocen los dos equipos más potentes en la Conferencia Este que lucharán por el anillo. Desde la madrugada del próximo miércoles, Miami Heat e Indana Pacers lucharán en la batalla a 7 partidos de las Finales de Conferencia Este en la NBA. Uno de los aspirantes a ganar el anillo contra uno de los más regulares, consistentes y sorprendentes.

Miami Heat

Ninguna sorpresa al respecto en su trayectoria. Durante estos playoff, Miami arrolló a Milwaukee Bucks 4-0 en su primera serie y en semifinales solamente cedieron un encuentro ante los Bulls. Con mejores sensaciones en unos partidos que en otros, pero los de Spoelstra siguen con paso firme hacia su único objetivo posible: ganar el anillo. En cierta medida les vino bien que Chicago les arengase ganando el primer partido en el American Airlines Arena. Sirvió para que despertasen y se dieran cuenta que el camino, poco a poco y aunque sean los favoritos, se va a ir complicando. De hecho, con su victoria por 4-1 ante los Bulls se cumplió otra estadística: desde que el Big Three (LeBron, Wade, Bosh) está en playoff, siempre que han perdido el primer partido de una serie han ganado los 4 siguientes. Lo hicieron en 2010 contra los Bulls, lo repitieron en las Finales de 2011 con el anillo contra los Thunder y volvieron a ejecutarlo este año contra los Bulls. Importante dato a tener en cuenta de caer en el primer partido de la serie.

Si algo ha caracterizado a Miami esta temporada es que, desde antes de empezar la misma, su objetivo siempre ha sido el mismo: ganar el anillo. Ha sido el equipo con mejor promedio de toda la NBA (66 victorias - 16 derrotas) e incluso este año entraron en la historia con la 2ª mejor racha de partidos consecutivos ganando (27), solamente superada por esa racha triunfal de los Lakers del 72 con 33 encuentros conociendo la victoria. Este año cumplió más la lógica si cabe contando con que, al bloque triunfal del año pasado, se ha añadido calidad (Ray Allen) y acierto (Chris Andersen) a partes iguales. Dos pequeños arreglos y el combinado es perfecto. No es de extrañar que la aspiración de los de Florida sea repetir con el anillo. 

Si su temporada fue brutal, en lo que llevamos de playoff se están coronando. Solo han perdido un partido, son 2º en número de asistencias por partido, 1º en defensa dejando en un 40'9% de acierto a los rivales y 1º en generadores de juego y eficiencia en el tiro con un 54%. Cierto es que se han enfrentado a rivales de menor entidad como Bucks y Bulls, pero se lo han ganado gracias a su brillante temporada. Por eso ahora llega su verdadero reto. Unas Finales de Conferencia contra una de las defensas más perseverantes.

Indiana Pacers

Pocos equipos hay que puedan presumir de la solidez defensiva de Indiana Pacers actualmente en la NBA. En estos playoff, los de Frank Vogel han ganado a Atlanta Hawks, casi como era previsto, pero además han dejado fuera a los New York Knicks. Unos Knicks que, en cierta medida, se puede calificar de "mala" su estancia en los Playoff, sobre todo después de ver su gran juego desplegado a rachas durante la Regular Season. El caso es que Indiana se ha mostrado intratable en el Bankers Life Fieldhouse (no ha perdido un solo partido en casa) y además llega con mucha moral tras deslumbrar con una defensa inquebrantable ante los de Woodson. Cedieron terreno en cancha ajena y apuntalaron a sus rivales para llevarse por 6 partidos sus dos series anteriores. Su única pega, que era quedar 3º en la liga regular, la han solventado con el único rival posible hasta plantarse en las Finales de Conferencia.

El equipo de Indianápolis ha continuado con su seguro formato que tantos réditos dio el año pasado. Prácticamente ha cuadrado los mismos números que la temporada anterior, añadiendo que en esta no ha podido contar con el supuesto jugador franquicia, Danny Granger. Los de Vogel se encontraron sin la posibilidad de contar con un jugador anotador y consumado como Granger, pero ese mismo punto les ha hecho ser más fuertes. De hecho, para estos playoff han incorporado a un jugador fundamental que durante la temporada no estuvo bien: Roy Hibbert. Ahora el pívot se encuentra en un gran estado de forma, empieza a justificar su salario y es un referente en la pintura con sus más de 2'20. Además, Indianas se ha compenetrado todavía más si cabe para ser un equipo arduo, guerrero, sólido y con ánimo de hacer las cosas bien. Han conseguido ser un equipo que juega compenetrado y que, sin desplegar un baloncesto brillante ni mucho menos, sí que consigue ser al menos efectivo.

Sin duda sus dos aspectos más marcados hasta ahora han sido la gran solidez defensiva y el dominio en el apartado reboteador. Pacers sigue haciendo buena la máxima de "ganaré no por meter muchos puntos, sino por permitir que metan muy pocos". Y con esa filosofía ha continuado hasta ser el que más rebotes captura en estos playoff y el 3º que peor porcentaje de tiro deja a los rivales (41'6% en tiros de campo). El propio Carmelo Anthony dijo al término de la serie que era un infierno intentar penetrar en esa zona, y de momento así ha sido cada vez que algún equipo se ha enfrentado a Indiana Pacers.

EL DUELO

Funcionamiento de equipo: dos ejemplos perfectos de lo que significa complementar una plantilla y tener una buena química de equipo. Cada uno a su manera y con un baloncesto diferente, pero su roster permite que con su baloncesto almacenen victorias y hagan sufrir a los rivales. Pese a que pueda haber más dependencia de jugadores de Miami que de Indiana, lo cierto es que cuando funcionan como bloque (y saben funcionar así) sus partidos se cuentan por victorias. Los que mejor funcionen dando con la tecla en ataque aumentarán sus opciones de llevarse la serie.

Defensa: la defensa de Indiana Pacers ya es un símbolo en la NBA, pero aunque no le caracterice especialmente defender a Miami Heat, sí es una faceta que pueden desarrollar y cumplir. Chris Bosh y Chris Andersen no son altos, pero son bregadores. En el perímetro, LeBron tiene capacidad suficiente para defender a cualquiera, Wade un gran físico y Chalmers puede hacerlo con ayudas. La defensa de Pacers es más coral y táctica, la de Heat más individualizada y física; pero ambos si quieren pueden llegar a hacer buenas defensas. Y ya se sabe que querer es poder. En el Este la defensa siempre es un aspecto a tener en cuenta.

Estado físico y psicológico: Los dos llegan en un momento dulce y sin excusas. A excepción de ligeros problemas de Wade, y el acostumbrado juego que Pacers ha tenido que hacer sin Granger, ningún equipo llega con problemas físicos. El hecho de que empiecen el miércoles da descanso de sobra para prepararse. El estado físico demostrado por ambos es excepcional, sin ningún tipo de excusas y con el mejor momento de forma posible, sobre todo teniendo en cuenta el de Roy Hibbert. Y si están preparados en el aspecto físico, mucho mayor en el psicológico. Miami Heat se sabe campeón y favorito, y no ha titubeado hasta llegar donde está. Lleva toda la temporada demostrando que son los mejores por plantilla, ambición y resultados. Pero Pacers ya ha dejado caer alguna que otra perla. Vogel ha declarado que Miami "no es más que otro equipo que se cruza en su camino". No les falta ambición a ninguno. Ganará el que lo haga mejor sobre la pista, sin excusas.

Las marchas de Miami y los bajones de Pacers: el cuarto punto común de ambos equipos se centran en sus respectivos puntos débiles. Si hay un momento en el que Miami Heat baja el listón, es cuando aplica su teoría de las marchas. Los de Spoelstra apenas han jugado nunca al nivel máximo, con la quinta marcha puesta. Siempre han ido administrando sus fuerzas para ganar los partidos, siempre con lo justo. Alguna vez han necesitado meter una marcha más, pero ha habido partidos en el que han tardado en hacer el cambio y el coche ha calado. Ése es el momento que hay que aprovechar para apuntalar a los de Florida. El problema es que Pacers también tiene ese punto débil. A lo largo de todos los partidos, y ante la imposibilidad de mantener siempre la misma intensidad, los de Vogel atraviesan momentos bajos que les cuestan parciales. Si Miami ve ese momento, los parciales que pueden caer son demoledores. Quien tenga menos fallos en sus peores momentos respectivos tendrá la mitad del choque.

FACTORES CLAVE

Big Three: LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh. Si estos tres jugadores están tocados por una varita mágica, ningún tipo de rival actualmente en la NBA puede con ellos. Son el mejor trío de la NBA y cubren todas las posiciones en la pista. Solamente desde el enfoque de que no siempre van a estar bien, habrá alguna posibilidad. No es de extrañar que Spoelstra dijera que Bosh es su hombre más importante. El año pasado también se vieron las caras contra los Pacers y hasta que Bosh no volvió de su lesión Miami no encontró la luz al final del túnel. Da consistencia, equilibrio y variantes en el tiro al juego de Heat. Bosh es más necesario de lo que se piensa. Si Wade no se resiente de sus molestias físicas, va a ser el escudero que necesita LeBron. Un medio clon con capacidad anotadora abrumadora en la penetración. Y LeBron James, actual y justísimo MVP, es el jugador más completo de toda la NBA. Si quiere ser el líder, lo será. Y si está enchufado, no habrá posibilidad ni alma de este planeta que pueda pararlo. 

Quinteto sólido de Pacers: Conforman posiblemente el mejor quinteto de la NBA, salvo por Lance Stephenson, titular improvisado sin el mismo nivel que sus 4 compañeros (aunque cada vez, parece que menos). 4 jugadores citados de carrerilla que han conseguido una unión y un equilibrio perfecto en un equipo: George Hill, Paul George, David West y Roy Hibbert. La mejor noticia para Pacers es que éste último está de vuelta. Hibbert había pasado casi de puntillas con sus aportaciones mínimas al equipo, pero durante estos playoff el gigantón está en su mejor estado de forma. Dominio absoluto de los rebotes, referencia continua en la pintura y trascendencia de juego en el ataque. Entre los 4 forman una defensa agrupada y un movimiento de balón efectivo. El juego de dentro-fuera con Hibbert-George o Hibbert-Hill está nutriendo de puntos el granero de Indiana. Sumándole al incansable David West moviéndose en la zona y creando espacios a Hibbert, conforman un cuarteto sólido. Si se le añaden los destellos que Stephenson pueda llegar a aportar, el quinteto es un buen motivo para ilusionarse.

Secundarios de Heat: Que a nadie se le olvide quién ayudó sobremanera al anillo del año pasado en el equipo de Florida. Mike Miller, Shane Battier, Norris Cole. Miami Heat tiene uno de los 3 mejores banquillos de toda la NBA. Base físico capaz de anotar triples (Cole), jugador experimentado salido para masacrar desde el triple (Shane Battier), jugador únicamente para cercenar desde la 7,22 (Mike Miller), una superestrella de lujo desde el banco con la muñeca más rápida de la liga (Ray Allen) y una apuesta que ha supuesto el mayor acierto de un jugador en muchos años (Chris Andersen). Miami tiene tantas armas como jugadores en su roster. No hay situación más agradecida en un equipo de baloncesto.

Factor cancha: El American Airlines Arena empezará siendo el juez de esta serie. En su pista, Miami se ha mostrado muy sólido durante toda la temporada (solo perdió 4 partidos de 41 posibles) y durante los playoff solamente cayó el primer partido contra Bulls, y fue peor para los de Thibodeau por la furia posterior de los de Florida. El asunto es que Indiana Pacers NO ha perdido todavía en su cancha en estos Playoffs. De hecho, de los 2 primeros partidos siempre ha arrebatado uno a su rival en su propia cancha. Lo demás, coser y cantar. Ha hecho del Bankers Life Fieldhouse su fortín, pese a perder 11 partidos en Regular Season. Pero Miami ha permanecido estable... e Indiana ha ido de menos a más. 

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PRONÓSTICO: Miami Heat 4 - Indiana Pacers 2

Miami va a luchar por un three peat (proyecto tiene para un par de años más) y todo ello pasa, entre otras cosas, por empezar ganando en este momento a los Pacers. LeBron James ha madurado como jugador y el año pasado demostró de lo que es capaz si está on fire. Los Heat llegan igual de rodados que Pacers, pero con la ventaja de que son mejor equipo y sabrán aprovechar mejor sus armas en el momento justo.








sábado, 18 de mayo de 2013

Análisis de Finales de Conferencia Oeste NBA


Con una rapidez quizá inesperada se han decidido los dos equipos que disputarán la Final de la Conferencia Oeste en la NBA. San Antonio Spurs y Memphis Grizzlies se verán las caras a partir de la madrugada de este domingo en el que hay muchos factores que analizar en sus trayectorias. No obstante, seguro que ésta no era la final de Conferencia Oeste soñada por David Stern para su último año de mandato en la NBA.

San Antonio Spurs

Llegan a estas Finales tras abusar del mayor fracaso en mucho tiempo de una franquicia en la NBA (Lakers) y tras sufrir contra uno de los matagigantes de este año, los Golden State Warriors. Pese a que el resultado final de la eliminación fue 4-2, los de Popovich ganaron el primer partido de la serie gracias a un triple sobre la bocina de Manu Ginóbili. Ese partido lo tenían perdido y solamente la inexperiencia de los de Marc Jackson les pudo dar opciones de llevarse el encuentro. Ya habrá tiempo para ensalzar la encomiable temporada que han hecho los de Oakland, sobre todo por las formas a las que han llegado a unas semifinales de Conferencia anestesiando a Denver Nuggets.

San Antonio Spurs gradualmente ha ido creando su propia dinastía. Los años impares fueron sinónimo de éxito, y la franquicia, apoyada en 3 pilares desde entonces (Parker, Duncan, Ginóbili) no ha hecho sino crecer a los mandos de uno de los mayores genios en el banquillo (Gregg Popovich). Es evidente que su punto en contra y el que le jugó la peor de las pasadas fue el físico. El año pasado Oklahoma City Thunder los borró del mapa imponiendo un juego con un ritmo endemoniado que los de Pops ni pudieron igualar.

Con su principal arma como es el juego en equipo (23 asistencias por partido, el 2º mejor de toda la NBA), Spurs ha conseguido hacer una temporada notable, siendo de nuevo de manera única en la NBA por 13ª vez consecutiva, la franquicia en volver a alcanzar más de 50 victorias. 

Memphis Grizzlies

Si el juego en equipo es lo que caracteriza a Spurs, no es un apartado menos importante en Memphis Grizzlies. Los ositos han llegado a las Finales de Conferencia tras deshacerse de dos auténticos titanes: Los Ángeles Clippers y Oklahoma City Thunder. Es posible que en ambos casos surjan detractores que empequeñezcan la labor de los de Lionel Hollins. Los Clippers no han encontrado ni a la mejor versión del trabajo coral, ni a un Blake Griffin físicamente notable. Y de Thunder no se diga. Perdieron a el gran valedor de Kevin Durant como es Russell Westbrook, no ha existido ningún sexto hombre ni ningún sustituto de Harden (Kevin Martin) y para colmo Ibaka solamente ha hecho un partido bueno. De Perkins, ni hablamos (13% en tiros de campo en toda la serie sin superar los 10 puntos).

Pero algo de culpa tendrá Memphis cuando se ha deshecho de dos rivales que optaban a ser de los más potentes en estos playoff. Incluso algo de culpa tendrá cuando, por primera vez en su historia, consiguen alcanzar las Finales de Conferencia. Los Grizzlies son el perfecto ejemplo del trabajo bien hecho desde los despachos hasta la pista. Con un margen salarial abrumador (Rudy Gay, Speights, Ellington) consiguieron renovarse a mitad de temporada (Prince, Davis) sin perder un ápice de competitividad. Al contrario, consiguieron formar un nuevo bloque igual de consistente. Sin Rudy Gay los Grizzlies lograron un balance de 34-14, el tercer mejor récod en la liga desde entonces. Hollins se encargó de remachar las piezas nuevas para que existiera un perfecto equilibrio entre el ataque y la defensa, entre la pintura y el perímetro, entre las estrellas y los apoyos. Y ha conseguido, con un gran dominio del baloncesto, llegar hasta donde está hoy.

Está claro que el punto más fuerte de Grizzlies es la pintura. Sobre la teoría una de las mejores, y en la práctica la mejor (Zach Randolph, Marc Gasol, Ed Davis, Darrel Arthur) es el equipo de la NBA que más tiros ejecuta desde la zona. Conocedores de su poder ahí abajo, lo compaginan con un equilibrado 34% entre sus tiros de zona, media distancia y triple. Pero ese equilibrio también está en la defensa. Basta mirar los premios defensivos: Mejor Jugador Defensivo (Marc Gasol) y hasta 3 integrantes del equipo en los quintetos defensivos (Tony Allen, Mike Conley, Marc Gasol).

EL DUELO

Dos equipos bien compactados: Ambos puede que sean el sinónimo de la palabra "equipo" en la Conferencia Oeste. Los dos están diseñados para que casi todas sus piezas funcionen tanto en ataque como en defensa. Los dos ofrecen banquillo con máximos exponentes (Ginobili, Bayless) y una labor conjunta encomiable. Prácticamente los defectos del uno (poca salida para contraataque) son los mismos defectos del otro. Los dos tienen pintura y tienen triple.

Lucha sin cuartel en la zona: sin lugar a dudas el primer elemento diferencial durante las Finales será la pelea en la pintura. Tim Duncan que atraviesa su enésima juventud hará frente a Zach Randolph en el supuesto emparejamiento. Por supuesto, habrá que tener muy en cuenta las ayudas que le haga Marc Gasol... y los espacios que ese 2 para 1 pueda crear. Sea como sea, la zona va a ser vital en esta eliminatoria. Tanto en los ataques como en las defensas. 

Elemento sorpresa de ambos con el perímetro: Pese a que no suele ser lo primero en lo que fijarse, los dos equipos poseen jugadores para cercenar desde la línea de tres puntos. Spurs tiene una batería extraordinaria: Parker (que últimamente está tirando de tres con acierto), Danny Green, Kawhi Leonard, Manu Ginobili, Matt Boner, Gary Neal. Asusta pensar lo que pueden llegar a hacer si todos ellos tienen el día (porque tirar de 3, saben y bastante). Pero Grizzlies pueden usar las mismas armas: Tayshaun Prince, Mike Conley, Jerryd Bayless, Quincy Pondexter. El que ceda más terreno desde la 7,22 tendrá el problema

Sabias pizarras tácticas: Si bello puede ser el duelo en la pista, pizarra en mano el enfrentamiento puede llegar a ser histórico. Gregg Popovich y Lionel Hollins, dos sabios en la materia, tendrán frente a frente a buen seguro decisiones que tomar en momentos calientes de partido. El que falle de los dos, si es que alguno falla,  no será porque no sepa, sino porque la presión o las ganas le pudo.

FACTORES CLAVE

Factor cancha: A estas alturas de película es cuando un equipo agradece haber quedado por delante en la Regular Season. San Antonio Spurs contará con el apoyo del AT&T Center en el caso de que la serie alcance el séptimo y definitivo partido. Aunque a estas alturas resulta curioso que los mismísimos Golden State Warriors les birlaran una victoria en su cancha... y la otra porque no quisieron. Memphis en ese sentido se ha mostrado mucho más sólido con su FedeX Forum. El factor cancha de uno... y el factor sorpresa del otro. Memphis es el único equipo invicto en su casa en playoff, junto con Indiana.

Defensa: A nadie se le escapa que ambos equipos son de los que mejor defienden en la liga. San Antonio Spurs es el 3º que menos puntos recibe (96.2) y Memphis Grizzlies el 6º (99.9). Memphis llega con la vitola de ser un equipo caracterizado, este año más que nunca, por la defensa. Pero Spurs son el 2º equipo que más puntos anota de la NBA (102.8). Ojo.

Pintura: Hay algo que parece evidente. Si la pareja Marc&Z-Bo está en forma ofensiva y defensivamente, solamente una noche gloriosa desde el triple puede salvar a los tejanos. Pero, pese a solamente contar con Tim Duncan abajo en la zona, cuidado con las ayudas.

Un último dato curioso. En los últimos 3 años, los equipos que eliminaron a los Oklahoma City Thunder en playoff consiguieron ganar el anillo:
2010 Los Ángeles Lakers
2011 Dallas Mavericks
2012 Miami Heat

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PRONÓSTICO: San Antonio Spurs 3 - Memphis Grizzlies 4 

Lanzo un órdago a la lógica, ya que Spurs tiene ventaja de campo y quizá alguna que otra arma. Pese a todo, creo que Memphis no desaprovechará (ni Marc Gasol tampoco) la oportunidad que se le ha presentado de aspirar, con opciones reales, al anillo. Aunque teniendo en mente presente siempre una cosa... como dijo Rudy Tomjanovich...

"Nunca subestimes el corazón de un campeón"

En este caso, tetracampeón.





domingo, 5 de mayo de 2013

Semifinales NBA Playoffs




Sin casi tiempo para digerir la victoria de Bulls en el Game 7 ante Brooklyn Nets, llega el siguiente paso que son las Semifinales de Conferencia. Aquí va el análisis de lo que pueden ser los cruces.

CONFERENCIA ESTE

Si todo sigue su lógica, lo lógico sería ver una final entre Miami Heat y New York Knicks. No solamente porque hayan sido los más preparados en su Conferencia, sino por el importante factor cancha y la teórica superioridad de equipo y jugadores.

---Miami Heat - Chicago Bulls---

Se cumplió el guión de lo esperado en teoría y el actual campeón fue una apisonadora en su cruce ante Bucks. No hubo oportunidad ninguna para Milwaukee y los chicos de Spoelstra pasaron como un rodillo con un juego de equipo brutal. LeBron, siendo LeBron (merecidísimo MVP otro año más), tuvo sus números habituales y los demás aportaron desde la línea de 3 tal y como se están acostumbrando. Y todo ello sin que Miami Heat pusiera ni la 4ª marcha. Da miedo pensar lo que pueden hacer los de Florida en el momento en que aprieten un poco los dientes.

Por su parte, los Bulls sufrieron más de lo esperado para terminar con Brooklyn Nets. Los de P.J. Carlesimo demostraron que, en efecto, no son ni un bloque ni un roster que juegue como un equipo. Chicago ganó por tener mejor pintura (algo que a priori era evidente), y eso que Boozer y Noah tampoco son el paradigma de la clase en la zona. No obstante, los destellos de Brooklyn estuvieron contados y la defensa brilló por su ausencia. Bulls aprovechó mejor las rachas de sus hombres (Nate Robinson, Marco Belinelli) y su regularidad a la hora de dominar los tableros con los rebotes.

Sin embargo y pese a lo luchado por Chicago, no da la sensación que los Bulls puedan plantar  mucha cara a Heat. De la misma manera que está muy claro que Chicago perderá esta serie, no lo está tanto que Miami pase sin despeinarse. El equipo de Thibodeau ya es otro ente distinto a Milwaukee que puede poner en aprietos en algún momento a Miami. Pero, salvo el beneficio de la duda (o más bien, de un mal partido que puedan tener los de Spoelstra) la serie no admitirá demasiadas variaciones. Miami Heat está preparado para ganar el anillo, y ante Chicago Bulls también lo demostrará.

Pronóstico: Miami Heat 4 - Chicago Bulls 1



---New York Knicks - Indiana Pacers---

A priori era el segundo cruce esperado en la Conferencia Este. Los de Mike Woodson partían como favoritos ante Boston Celtics y se cumplió el pronóstico esperado en cuando a resultado pero no en cuanto a forma. Los de Doc Rivers pusieron en aprietos a su rival durante muchos tramos en la serie, que terminó favorable para los de la Gran Manzana con el 4-2 definitivo. Sin embargo, Knicks debe cambiar su filosofía de juego (o al menos adaptarla a algo más) si quiere triunfar en el Este. Contra los Celtics se basó en un juego plano de triples, con poco movimiento de balón y dependiendo demasiado de un Melosistema. Además, Carmelo Anthony debería intentar penetrar más a canasta ante las malas noches de tiro en la que llegó a un 1/8 en triples. 

La solidez defensiva puede dar a Indiana Pacers ese plus de sorpresa ante Knicks. Un partido malo (sobre todo en el tiro) en el Madison que aprovechen los de Vogel y la eliminatoria estaría ya decidida para Indiana. Recordemos que los guarismos en Pacers varían enormemente entre sus encuentros disputados en casa (casi 110 puntos de promedio en playoff) a los disputados fuera (poco más de 80) con casi un 20% de variación en tiros de campo. De hecho, se podría contar incluso con las 3 victorias de Indiana en su casa, algo que no es descabellado visto lo visto también por parte de Knicks en lo que llevamos de playoff.

Si New York no empieza a jugar con fluidez de balón y se centra en el triple y en el tiro de media distancia, no cabe duda de que los Pacers encontrarán un hueco por donde meter mano a los de Woodson. Contando además con que la defensa de Pacers es de las mejores de la liga. Eso sí: la ventaja de campo la sigue teniendo Knicks y siguen teniendo armas para matar desde el triple.

Pronóstico: New York Knicks 4 - Indiana Pacers 3



CONFERENCIA OESTE

En el Salvaje Oeste se consumaron muchas decepciones que han puesto fin a varias esperanzas generadas en Regular Season. Denver Nuggets, la más sonada. Pero Clippers, por lo que había generado, y Lakers, por la terrible impotencia de no ganar ni un partido, también han caído al agujero de la decepción. Imposible pronosticar una final clara, aunque hay dos equipos perfilados para ello: Memphis Grizzlies y San Antonio Spurs.

---Oklahoma City Thunder - Memphis Grizzlies---

Interesantísima eliminatoria que ha deparado la primera ronda de playoff. Oklahoma ya tiene que hacer frente a su desgracia particular con la lesión de Russell Westbrook. Es cierto que Westbrook es irregular y que hay veces en que todo lo que te da también te lo quita, pero este año se estaba asentando más bien en el lado de dar que en el de quitar. Además, pese a quien le pese, Westbrook es la segunda pata principal en estos Thunder. De hecho, en muchos partidos asume más tiros Russell que el propio Kevin Durant (aunque Reggie Jackson ahora también lo hace, por lo que asalta la duda de si verdaderamente la intención de Scott Brooks es que amase tiros el base). Lo que es evidente es que OKC ha pagado un alto precio por ganar a los Rockets. Y solamente consiguió ganar cuando Kevin Martin, que va a ser vital para los intereses de Oklahoma, se puso el mono de trabajo. Con Durant y con Ibaka solamente no hubieran conseguido pasar. Y eso que la eliminatoria se dejó encarrillada tras la lesión de Westbrook.

Todavía más preocupante que la lesión de Westbrook para Thunder es el estado de forma de Memphis Grizzlies. Los de Lionel Hollins han exhibido un juego muy poderoso ante los Clippers, consiguiendo 4 victorias seguidas sin paliativos y consumando su venganza con respecto al año pasado. Los de California pusieron fin a su estancia en los playoff de la peor manera posible: equipo con polémicas en los vestuarios, con polémicas con el entrenador y con Blake Griffin mermado por su lesión. Grizzlies, que es un equipo de los pies a la cabeza, vio la herida y metió el bisturí hasta el fondo. Marc Gasol y Zach Randolph, la mejor pintura de la liga, aprovecharon la situación de tener enfrente a DeAndre Jordan y a un Blake Griffin tocado. A ello hay que añadir el papelazo de Mike Conley y Prince. Tener a jugadores interiores que sepan pasar es una bendición. Si tienes además a exteriores con variantes de triple y penetración, ya es una locura. 

Por todo lo dicho creo que Memphis tiene más boletos para pasar que Oklahoma. Sí, Grizzlies tiene más opciones que Thunder. Primero, por profundidad de plantilla. Oklahoma se ciñe a lo que hagan Durant, Ibaka y Martin. Del último no hay que fiarse tampoco mucho; Ibaka puede dar lo que da y Kevin Durant solo es complicado que pueda parar a 7 partidos a todo un señor equipo. Mientras tanto, Memphis tiene la mejor pintura de la liga (Z-Bo-Marc), jugador de garantías desde el banco (Bayless), jugadores que de repente les lleguen rachas anotadoras (Pondexter) y veteranos consumados (Prince). Lo segundo que hay que tener en cuenta es el estado anímico y de forma. Thunder va hacia abajo (pierden a Westbrook y han sufrido contra Rockets) y Grizzlies hacia arriba (4 partidos seguidos sin perder y bañanado a Clippers). Las opciones de pasar de Thunder pasan porque Memphis tenga una pájara brutal en la serie y que renuncien a ser ellos. Una cosa es segura: si la pintura de Grizzlies está bien (porque Memphis tiene la mejor y porque Thunder apenas tiene pintura) y los demás exteriores, sin ser determinantes, cumplen en su rol medio defensivo/anotador; Memphis pasará a las Finales de la Conferencia Oeste.

Pronóstico: Oklahoma City Thunder 2 - Memphis Grizzlies 4


---San Antonio Spurs - Golden State Warriors---

Excesivamente cómodos pasaron Spurs ante Lakers su cruce sin que apenas opusieran resistencia los de Mike D'Antoni. La lesión de Blake fue el estoque definitivo a un equipo abocado a la reconstrucción y bañado este año en mala suerte con la lesión final de Kobe Bryant. Pero no debe servir como excusa ante un equipo como San Antonio. Se cumplió el guión de lo esperado, salvo por la parte de que Lakers, con todos sus jugadores sanos, podría haber arañado algún partido. Popovich sigue administrando bien sus piezas, desde las más veteranas a las más jóvenes. Tim Duncan sigue en su vigesimoséptima juventud, dando clases en la zona de cómo debe ser un buen 4. Ginóbili sigue encantado con su papel desde el banco, y fue uno de los jugadores más determinantes en la serie ante Lakers. Ahora es cuando les toca a los menos habituales de Popovich marcar la diferencia. Los Danny Green, Kawhi Leonard y compañía deberán asumir un reto ante un equipo que está dando qué hablar entre los analistas de la NBA. 

Un equipo como Golden State Warriors que ha sido la sorpresa de estos playoff y ha convertido en rotundo fracaso y decepción a una franquicia como Denver Nuggets. Muchos esperaban al comienzo de la serie que Denver sufriera. Los Warriors se presentaban como un rival de gran entidad, con una propuesta de juego alegre, brillante, física y tremendamente parecida a su homólogo. El "problema" para los de George Karl fue, fundamentalmente, uno de los mejores bases que hay a día de hoy en la NBA: Stephen Curry. Es el jugador referencia en Warriors, pero no solo por los triples. Congrega en torno a él un endiosado poder y control sobre los elementos: tiene una sangre fría extraordinaria para anotar en los momentos más calientes. La lesión de David Lee hizo que tomaran otro cariz más épico si cabe a la eliminatoria. No dejaron correr a Denver y aniquilaron a los de Karl con un juego abierto y divertido en ataque, y agachando el culo en defensa. Justos merecedores del pase. 

Llegados al punto de hacer pronósticos, por qué no pensar que dada una sorpresa, que se den dos. Aunque eso es más utopía que probabilidad. San Antonio tiene mucha más solidez en todo que Denver, y por lo tanto no se espera que así sea. Además, Spurs tiene ante sí la oportunidad de plantarse en unas Finales sin que haya en el Oeste un equipo que les pueda vapulear como ya hiciera el año pasado Thunder. Por lo tanto, el órdago de Popovich en esta serie será mayor. El aspecto positivo de Golden State es que no tienen nada que perder. No tienen que renunciar a su juego y pueden seguir soñando. Además, jugadores como Barnes o Draymond Green están viviendo sus primeros playoff y teniendo una importancia destacada en el equipo. Totalmente enriquecedor y que Marc Jackson sabe que pueden salir sin estar atados a ningún esquema y sin estar bajo ninguna presión. Quizá sea ese el mejor arma de Warriors. Sí, es evidente que Spurs, sobre el papel, es mejor equipo. Pero a ver que pasa si empiezan a hacerlos correr o a anotar más del 50% desde el 7,22. Mucho ojo con esta serie.

Pronóstico: San Antonio Spurs 4 - Golden State Warriors 3