domingo, 16 de diciembre de 2012

La esencia de Ricky Rubio

Nadie pensaba, cuando Ricky Rubio pisó por primera vez las canchas de la NBA, que el español tendría un impacto tan temprano en la liga norteamericana. Todos conocíamos su potencial y la fuerte apuesta de Minnesota Timberwolves por hacerse con los servicios del catalán, pero el poco tiempo que ha tardado en hacerse un hueco (mediática como baloncestísticamente) sorprendió a todos. Ayer volvió de la fatídica lesión en su partido contra Lakers que le dejó un tiempo fuera de las canchas. Lo positivo no es que volviera  jugando y con victoria de su equipo (que también), sino el cómo. Ricky Rubio, después de 281 días, no ha perdido su alma, esa esencia que solo le caracteriza a él para jugar al baloncesto.

Hay que recordar que Rubio es jugador de segundo año y tiene, como todo sophomore que se precie, varios aspectos que mejorar (sin que la lesión haya afectado). La defensa que pueda hacer a jugadores físicamente superiores a él (Westbrook por ejemplo) es un debe que, si no especializarse, sí mejorarlo. Además, Ricky necesita transformar todo el poder de mando que tiene en la franquicia también en puntos vitales para su equipo. Necesita ganar mayor capacidad anotadora, sobre todo tirando desde fuera. Que los rivales también consideren que el español es un peligro anotador.

Pero quedémonos con lo bueno que ha sido su regreso: parece que no se hubiera lesionado nunca porque ha vuelto con la misma calidad y con el mismo carácter. En primer lugar sigue siendo el eje vital por donde radica el juego de los Wolves. Cuando está él en pista la pelota tiene que pasar por sus manos, por su organización a los compañeros para facilitar cortes, huecos y pases. Segundo, tiene el don de ver el baloncesto mucho mejor que los demás. No es solo que Ricky bote la pelota, sino qué es lo que hace mientras bota. No amasa posesión porque no sabe que hacer, sino que mantiene la bola esperando el momento justo de la asistencia perfecta. En tercer lugar sabe cuando tiene que dirigir y cuando tiene que pasar a espacios abiertos. Para la cantidad de veces que lo hace, asume muy pocas pérdidas. Además, es muy inteligente y si sabe que tiene que tirar, tira (aunque no confíe en su tiro desde lejos) para que los rivales no le floten sistemáticamente. El quinto aspecto a destacar es la corrección de su pase. Si un pase tiene que ser fuerte y de pecho para que el lanzador reciba y tire, así es. Si tiene que ser picado para evitar a dos rivales, así es. Si tiene que ser bombeado con mucha curva, adelante; y si tiene que rematar un alle oop para qué más. Pero si encima de todo esto es capaz de asistir con espectacularidad, qué mejor manera de cerrar su círculo de cualidades.

Pero Ricky Rubio no solamente es su capacidad para el pase. Parte de esa esencia es su carácter de líder para dirigir un partido, un descaro a la altura de los cracks. En el partido de ayer los Wolves caían de 10 y la salida de Rubio los devolvió a la vida. No solo por la frescura en el juego o por los pases, sino porque sobre la pista todo era mucho más fácil. Todos estaban organizados y los tiros sencillos se sucedían uno tras otro. El español los encontraba, además, con más de un pase por la espalda. Por supuesto, este alma de líder es un importante intangible para un equipo que, con toda la enfermería curada, aspira por un puesto en Playoff. Incluso una revolución cada vez que sale a la pista, porque no solamente se mete el equipo sino que el público ya lo hace. Rubio, además de pase, liderazgo y merchandising "del bueno", es un alma joven con una proyección brutal.

Parte de esto es lo que Ricky dio cuando llegó a la NBA y parte de esto es lo que Ricky dio ayer (ojalá podamos ver muchísimas cosas destacables de él). Una lección de cómo ser un base puro práctico, espectacular y eficaz. Bota cuando es necesario, pero cuando no lo es no duda en dar el pase. En el momento en que Rubio mejore su tiro e intente explotar levemente una faceta anotadora, será más difícil de defender en todos los aspectos. No obstante, si algo bueno tiene Wolves, es que posee auténticos jugones con muchísima clase para conseguir esa anotación. De momento la buena noticia es, que pese a la lesión, hay algo que siempre está en él intacto y que es innato su don para liderar, asistir, comandar un equipo y realizar absolutamente todo con unos resultados de bella factura. Sí, esa es la esencia de Ricky Rubio.





Fuente de apoyo: www.nba.com
Fotografía: http://www.vavel.com/es/baloncesto/nba/199997-ricky-rubio-recibe-el-alta-medica.html

sábado, 15 de diciembre de 2012

La eterna juventud del nadador Tim Duncan

El que actualmente es uno de los mejores 4 en la historia de la NBA a sus 36 años sigue dando recitales. Tim Duncan, que parece que no pasan los años por él, noche tras noche (promedia más de 17 puntos y 10 rebotes) se antoja clave en los partidos de su equipo. Un jugador que posee absolutamente de todo, que será con el tiempo Hall of Fame, que puede presumir de éxito rotundo tanto individual como colectivo y que mantiene la esencia de su juego. San Antonio Spurs tiene suerte de contar con un jugador que parece que no envejece. Vive una eterna juventud en la cancha, pero es curioso: no fue el baloncesto (a diferencia de muchos) su plena dedicación cuando era joven.

Natural de Islas Vírgenes, Duncan fue un gran estudiante en el colegio y a los 8 años tuvo que avanzar un curso debido a su precocidad para las clases. Eso sí, una de sus pasiones eran los deportes y en su familia era algo normal tener un cuerpo atlético y fibroso. Lejos de querer dedicarse al baloncesto, lo que realmente le gustaba a Tim era la natación (y lo que aquí vivió fue muy importante para su fiolosofía aplicada al baloncesto). Sus largos brazos y su desarrollo corporal le permitieron despuntar como uno de los mejores, consiguiendo una gran coordinación de su cuerpo pese a su altura, recibiendo constantemente el apoyo de sus padres. Ajeno a sus dotes físicos, era capaz de analizar con críticas positivas lo que hacía mal para mejorarlo y lo que hacía bien para potenciarlo. De hecho apuntaba al equipo estadounidense de natación para los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Era especialmente bueno en la modalidad de 400, llegando a batir varios récords con 12 y 13 años. 

Sin embargo en 1989 el Huracán Hugo destruyó la única piscina olímpica en Islas Vírgenes. De esa manera se quedó sin ninguna posibilidad de continuar con su sueño. El posterior fallecimiento de su madre cuando Tim iba a cumplir 14 años cambió sus metas. Le alejó de todo lo que tenía que ver con su pasado. Nadaba sin ganas, sin afán de competir y sin ilusión. Además su miedo atroz a los tiburones le impedían practicar en el mar. Con la intención de alejarse de su sufrimiento, recurrió al deporte que por lógica física más le podía convencer. Le regalaron una canasta para matar su tiempo libre, y le cogió el gusto. Tim Duncan se había decantado por el baloncesto.

A partir de entonces los aficionados a la NBA estaban de enhorabuena. Como buen estudiante que era cumplió a la perfección el ciclo de instituto y de universidad, sin querer saltarse ningún paso. En St. Dunstan's Episcopal High School terminó con unos promedios de 25 puntos, 12 rebotes y 5 tapones. Chris King convenció a Dave Odom, entrenador de Wake Forest, para hacerse con el chico. Como no podía ser de otra forma batió registros en la NCAA, y acabó su periplo universitario con una media de 16'5 puntos y 12'3 rebotes. Los aficionados se dieron cuenta de su gran coordinación pese a medir 2'17 y pesar 110. La práctica de la natación le había ayudado a un perfecto control de su cuerpo. Tim Duncan apuntaba ya muy buenas maneras.

Y sí. Finalmente llegó a la mejor liga de baloncesto del mundo. 1997 vio el resurgir de un momento histórico e inolvidable en la franquicia tejana. David Robinson y Tim Duncan unieron sus fuerzas. El resto, como todos sabéis, es historia. Rookie del año, 2 MVP de Regular Season, 3 MVP de las Finales, 4 anillos.

Cualquier párrafo descriptivo se antojaría corto para hablar de las cualidades baloncestísticas de Tim Duncan. "Mister Fundamental" es la definición del ala pívot por antonomasia. Alto para rebotear y sacar ventaja en la zona. Ágil para moverse por la pista. Clase para dejar a los rivales en la pintura con la boca abierta. Gancho cuando está cerca del aro para anotar fácil. Mate cuando la situación lo requiere: fuerte, eficaz y efectivo, sin alardes pero con potencia. Tiro, desde media distancia, limpia o a tabla (da igual), como uno de sus recursos. Todavía me entra la risa cuando leo que el mejor lanzador de media distancia actualmente es Serge Ibaka (un poco de perspectiva, por favor). Y todas estas cualidades con 36 años de edad las sigue manteniendo. Y encima hombre elegante, ha militado sus 15 temporadas en San Antonio Spurs, un one club men en toda regla.

A día de hoy Tim Duncan no se cansa de "nadar". Algo más que un deportista. Una gran persona que creó en 2001 la Tim Duncan Foundation en San Antonio, encargada de dar reconocimiento a los buenos estudiantes que demuestran fuertes valores y responsabilidades con la sociedad. Un buen hombre con una filosofía pulcra de trabajo. Alguien que tuvo que cambiar de pasión debido a las circunstancias, desarrollando una gran madurez. Más allá de su indudable calidad como jugador de baloncesto, Tim Duncan tuvo que rehacerse a sí mismo en su juventud. Casi 28 años después, parece que la sigue viviendo. 

Todos los aficionados al baloncesto tenemos que dar gracias. Un huracán destruyó sus sueños pero la NBA y sus fans le crearon otro. Disfrutar del que es de los mejores 4 de la historia es un privilegio histórico. Su juventud gozó de un excelso nadador. Es de justicia, para él y para todos, que ahora el mundo goce de un gran jugador de baloncesto. Gracias, baloncesto (que diría Michael Jordan): diste alas a una persona con carácter justo que se merecía ser lo que es en la vida; un luchador y un triunfador de buen corazón que cambió sus metas. Que el destino no se portó mal con él, simplemente quería que tuviera algo mejor. Gracias, baloncesto, por hacer al hombre tranquilo, ganador, modesto, trabajador. Gracias baloncesto, por permitirnos apreciar la eterna juventud de Tim Duncan.






Fuentes de apoyo: www.nba.com  www.espn.go.com  www.jockbio.com
Fotografías: http://wakeforest.scout.com/2/109118.html    http://nbaavenue.blogspot.com.es/2012/07/tim-duncan-nacido-para-triunfar.html   http://www.totalprosports.com/2012/05/21/15-pro-athletes-who-could-be-playing-other-sports/#16     http://texasswimming.blogspot.com.es/2011/04/duncan-training-for-2012.html

viernes, 14 de diciembre de 2012

El equilibrio de Golden State Warriors

Quien pensara que la Conferencia Oeste no iba a tener mucha historia esta temporada estaba, de momento, totalmente equivocado. De entre todo el poder desplegado por Thunder, Spurs, Grizzlies o Clippers se ha colado un extraordinario invitado que bien merece un capítulo aparte: Golden State Warriors. Una plantilla que destaca por su gran labor conjunta pero sobre todo por el equilibrio entre todos sus integrantes con los que consiguen ganar los partidos como un equipo. Una plantilla con un roster muy bien compensado.

Como toda gran plantilla, que sería de ella sin un buen playmaker. Pues para pedir que no quede, porque empiezan teniendo uno de los mejores bases de la liga: Stephen Curry. Un guard rápido, hábil con el balón, atlético, muy inteligente, con gran visión de juego, capaz de realizar los mejores crossovers y con un tiro espectacular (de tres también, por supuesto). A su lado un escolta que no desentone. No es ninguna mega estrella, pero Klay Thompson cumple con su papel de titular. Un jugador anotador tanto penetrador como triplista, mermado el año pasado por la presencia de Monta Ellis, un arma perfecta en el que Curry puede apoyarse, un backcourt perfectamente equilibrado.

Como tercero en discordia se encuentra un jugador joven y de gran proyección. Un 3 que dejó muy buenas sensaciones el año pasado en NCAA, incluso actuando de 4, como Harrison Barnes. Atlético, con tiro de media distancia y con mucha proyección de futuro (y no es el único joven con el que cuenta la franquicia) . En la posición titular de ala-pívot un jugador  de absolutas garantías: David Lee. Anota y rebotea a partes iguales y es una de las piezas clave en la franquicia. Un interior con buenos movimientos, corpulencia y con calidad suficiente en el poste para ser el clásico 20-10 que querría todo equipo. Sí que es verdad que en la posición de Center no destaca especialmente Festus Ezeli. Un pívot más dedicado a hacer acto de presencia en la zona con sus 2,11 que a anotar. Pese a ello, vemos que Golden State Warriors tiene un compensado quinteto titular, donde el que no anota se dedica a otra faceta.

Por supuesto cuando hablamos de una franquicia compensada tenemos que hacer referencia obligatoriamente a su banquillo. Ningún conjunto que funcione como equipo ha conseguido el éxito sin que los hombres de refresco aporten, y Golden State no es una excepción. Ese buen equilibrio de Golden State llega hasta su banquillo, en el que hay un núcleo más importante y otro que esporádicamente responde si se le necesita. Como no podía ser de otra forma, un base titular bien merece cierto respaldo por un buen base suplente. Jarret Jack, que realizó su mejor campaña el año pasado en New Orleans, llegó con unos promedios razonablemente buenos para aportar minutos de calidad como suplente con buen tiro y sin renunciar al pase. Por otro lado, Carl Landry como exterior alto representa al anotador más fiable que tienen con los minutos de calidad. Sin destacar especialmente, es un valor seguro cada vez que pisa la cancha para dar refresco. El trío del núcleo duro lo cierra curiosamente otro rookie: Draymond Green. El de Michigan State tiene un físico potente, lo que le permite jugar tanto de 3 como de 4. Además, tiene una gran habilidad para cumplir un gran papel en las facetas que se le pidan: anotar, rebotear o asistir. Otro que en un futuro puede despegar de manera exitosa.

Tras el trío fundamental, están los hombres que no destacan o lo hacen de manera menos habitual, pero aunando su labor consiguen que el equipo gane. Jugadores como el olvidado Richard Jefferson, Charles Jenkins o Andris Biedrins. Un pívot de 2'13 que con minutos pudiera aportar poderío en el rebote y algo de anotación. Y hasta estos últimos jugadores están comandados por el hombre que ha dado más asistencias en la historia de la NBA por detrás de John Stockton y Jason Kidd. Mark Jackson es el encargado de que todas estas piezas estén engrasadas para que funcionen al nivel que están demostrando.

Pero hay un último apartado en el que frotarse las manos. Lo que está exhibiendo Warriors no es el 100% de su plantilla: faltan los lesionados en pleno auge. Contando con que Brandon Rush es un complemento perfectamente válido para una franquicia como la californiana, el que está afilando sus dientes es Andrew Bogut. El flamante nuevo fichaje apenas ha podido disfrutar en Golden State, pero cuando lo haga y si está al nivel que mostró en Bucks, Warriors puede ser un equipo todavía más fuerte sobre el parquet. Con la pintura de David Lee y el propio Bogut, Golden State Warriors tendría una de las pinturas más eficaces, potentes y seguras de toda la NBA.

Estos son los Warriors y ésta parece ser su apuesta. Una apuesta de equipo, de jugadores buenos, medios y de obreros. En definitiva, un conjunto que alcanza el punto exacto en una balanza. Un equipo que se mide por los jugadores idóneos y roles definidos en cada posición. Es el equilibrio de Golden State Warriors.





Fuente de apoyo: www.nba.com
Fotografías: http://blogatthebuzzer.blogspot.com.es/2012/10/analisis-temporada-20122013-conferencia_15.html  http://www.fantasybasketballmoneyleagues.com/2012/11/25/warriors-big-19-2-run-too-much-for-timberwolves/  http://www.tumblr.com/tagged/jarrett-jack

jueves, 13 de diciembre de 2012

La evolución de Blake Griffin

Los Ángeles Clippers están viviendo un dulce momento esta temporada. El hecho de tener en tus filas a un base con la habilidad y la calidad de Chris Paul ya de por sí es una buena predisposición. Si además consigues que algunos de tus hombres colaboren en una buena labor grupal (DeAndre, Butler) y otros que desde el banquillo consigan oxigenar (Odom, Crawford, Bledsoe, Barnes) el resultado es una mezcla muy interesante. Sin embargo, de entre toda la plantilla, hay que destacar a uno que lo está haciendo especialmente bien. No solo por sus números, sino por la evolución que ha tenido: Blake Griffin.

Natural de Oklahoma, conviene recordar que fue seleccionado como número 1 del draft por los Clippers. Es decir, desde el comienzo ya se esperaba mucho de él. Ya se sabe que no siempre los números 1 triunfan y más si juegan de interior (Greg Oden por lesión una y otra vez o Kwame Brown por inoperancia baloncestística son una muestra de ello: la perfecta definición de "cacho de carne"). Su desafortunada lesión en el año 2009 le obligó a postergar su debut en la NBA hasta el 2010, pero a pesar de ello cumplió con las expectativas creadas en torno a su figura.

Blake Griffin se convirtió al poco tiempo en un maestro de lo que todo el mundo conocía que podía explotar. Al igual que ya hablamos con respecto a Damian Lillard y las deficiencias lógicas de los rookies, Griffin no iba a ser menos. Destacó ofensivamente en lo que se esperaba, pero con unas importantes limitaciones. Fue un jugador que sobre todo en su primer año se basó única y exclusivamente en su físico. Su imponente capacidad atlética y su altura de 2,08 cm le permitían arrollar a los rivales cuando encaraba el aro, realizando mates verdaderamente espectaculares, dignos de póster. Sin embargo, en sus dos primeros años en la NBA ha sido eso: puro físico. Un jugador totalmente perdido en la pintura si le defienden a media distancia y un jugador desaprovechable porque solamente se valía del mate. Un interior que al quitarle su particular acción (espectacular y eficaz, pero limitada al fin y al cabo) hacía que su anotación bajara drásticamente.

Algo más de dos años ha tardado Blake Griffin en mejorarse a sí mismo. Es evidente que ni el jugador más potente en la pintura (ni el mismísimo Shaq) puede vivir de un solo, único y aislado recurso como el mate. Por eso el jugador de los Clippers ha dado un paso más y este año ha incorporado a su juego ciertos aspectos que hace que mejore tanto como jugador como en importancia para el equipo. Ahora se le ve realizar algo más que mates brutales. En los partidos está probando de vez en cuando su tiro desde 5-6 metros, a veces incluso a tabla, con resultados bastante sorprendentes (supera el 50% en tiros de campo). También se atreve tímidamente con algún gancho, aunque lo emplea con mucha menos asiduidad. A su juego de tiro también ha incorporado la calma para jugar la pelota, debido a que ahora es más peligroso por un mayor abanico de opciones para atacar el aro. Ya no solo se resume en finta, tres pasos y salto para machacar. Ahora espera a ver alguna opción más, si tiene tiro o si puede penetrar. Incluso hace dos partidos se atrevió con un triple que anotó. Además, todo esto se ha traducido en que sus compañeros le buscan más en la pintura, sabiendo que puede desequilibrar de más maneras.

De esta evolución positiva en el juego de Blake Griffin se desprende un dato curioso. Este es el año que peores promedios está realizando pero en el que su equipo más victorias está consiguiendo. Es parcialmente ventajista hablar de un porcentaje de victorias estable en la franquicia californiana a estas alturas, pero sí que es cierto que esta evolución de Griffin (ya no es solo un jugador capaz de machacar) ha hecho que los Clippers incrementen también sus opciones a la hora de ganar partidos. Ya se sabe que en esto del baloncesto un jugador te gana partidos, pero que un equipo te gana campeonatos. A ello hay que sumar, eso sí, que Los Ángeles Clippers se encuentran en un gran momento de forma. Qué mejor manera de seguir por esta senda que contemplando la buena evolución de Blake Griffin.






Fuentes de apoyo: www.nba.com
Fotografías: http://www.celebritiesheight.com/blake-griffin-height-and-weight/   http://www.sportsgrid.com/nba/best-blake-griffin-dunks/#2

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La inteligencia de LeBron para callar a Barkley

No es ninguna novedad que a Charles Barkley le gusta más rajar que a los rivales hacer falta a Dwight Howard (merecido lo tiene, así mejorará en los tiros libres). Su colección de "perlas" a lo largo de su existencia dentro y fuera de la NBA es amplia (tanto que posteriormente merecerá una única entrada de blog). En una de sus muchísimas palabras que pronuncia, Sir Charles se ha colado en un terreno peligroso, más que nada porque además de meterse con Wade, se ha topado en medio de las declaraciones con uno de los mejores jugadores sobre la pista (y por ende menos críticable en su juego): LeBron James. A estas alturas de la película, el alero de los Heat ha demostrado mucha cabeza para responder a Charles.

Lo cierto es que Barkley tiene mucho que perder cuando se toca el orgullo de un jugador poseedor del anillo ("no subestimes el corazón de un campeón", que diría Rudy Tomjanovich) y cuando las oportunidades para redimirse, las situaciones para mejorar o las estadísticas están ahí. El ex miembro del Dream Team se refirió recientemente a Wade declarando que el jugador "está comenzando a perder su habilidad atlética". Más concretamente se refirió a que "ya no se le ve esa capacidad explosiva y termina sus acciones con bandejas o tiros a media distancia". "Debido a esto ha tenido que cambiar su juego para estar por debajo de sus posibilidades. No va a ser el mismo". 

Como no podía ser de otra manera, Barkley recibió horas después a la ley de Murphy llamando a su puerta. En primer lugar, si alguien salvó el partido que hizo Miami Heat ante Atlanta Hawks fueron LeBron James y Dwyane Wade (y no precisamente con bandejas). Ya hablamos aquí del espectacular momento de LeBron, pero los dos últimos partidos que ha encadenado Wade se merece de todo menos críticas. Tras el encuentro, James respondió a Barkley de una manera inteligente: "Creo que Barkley tiene que callarse. Wade está lanzando en un 80% en tiros de campo en los últimos dos partidos. ¿Es una locura verdad? Esa es la razón por la que él es quien es. Increíble."

Si digo que James fue inteligente respondiendo es porque, en primer lugar, respondió con hechos y datos y no con opiniones ni conjeturas. También porque no le faltó a Barkley al respeto en ningún momento. En tercer lugar y pensado de manera egoísta, Barkley no puede contestar a LeBron por ningún aspecto de su juego dado el nivel que está exhibiendo. Y por último la estrella de los Heat realizó una labor de salvaguardar a su compañero de toda crítica al mismo tiempo que lo motivaba para demostrar que LeBron está en lo cierto con su amigo. Esto es una prueba más de que LeBron James ha madurado como persona. Contestaciones con lógica, con cabeza, con muchos cometidos, sin meterse con nadie pero ayudando a que la dinámica del equipo sea positiva. Incluso dando un razonable puñetazo en la mesa para, cual león, marcar el territorio donde nadie debe meterse.

Es lógico que un tipo como Barkley dijera eso. Se le juntaron varios factores más o menos razonables. Primero porque no vamos a negar que Dwyane Wade lo estuviera haciendo especialmente bien en este inicio de campaña. Aunque claro, normalmente un analista  intenta no pillarse los dedos en sus declaraciones o críticas y en este caso decide esperar algunos partidos más para hacer juicios tan severos como que Wade ya no es el de antes. Pero quienes conocen de verdad a Charles saben que a él eso le da igual y que no es un analista al uso. Le gusta lanzarse a la piscina con frases que marquen época. Las hay en las que puede salir ganando (como que LeBron James será mejor que Michael Jordan) o perdiendo. Un tío que al hablar de un partido ante un angoleño dice que "le podría haber sacado una lanza" habla del carácter un tanto cómico, un tanto desenfadado que tiene nuestro querido Barkley.

Como al fin y al cabo situaciones de este tipo siempre van a existir en la NBA, lo mejor que se puede hacer es disfrutarlas. Esta vez hemos visto una prueba más de que LeBron James hace tiempo que aprendió muchas lecciones. Su madurez era el complemento que le faltaba. Tuvo mucha inteligencia (incluso elegancia) para callar a Barkley. 









Fuentes de apoyo: http://hangtime.blogs.nba.com/2012/12/11/lebron-in-defense-of-dwade/?ls=iref:nbahpt6a
http://www.cbssports.com/nba/blog/eye-on-basketball/21361408/lebron-james-thinks-charles-barkley-should-be-quiet-about-dwyane-wade  
Fotografía: http://www.cbssports.com/nba/blog/eye-on-basketball/21361408/lebron-james-thinks-charles-barkley-should-be-quiet-about-dwyane-wade    http://www.endeportes.net/basketball-dwyane-y-lebron-se-combinan-para-guiar-al-heat/   http://www.tvrage.com/person/id-58873/Charles+Barkley